La más reciente jornada del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026 comenzó con un sólido espectáculo de Juanes, quien abrió la noche con un recorrido por sus principales éxitos y una puesta en escena que logró una conexión inmediata con la Quinta Vergara. El artista colombiano recibió el respaldo del público y se llevó los máximos reconocimientos del certamen en medio de una presentación marcada por la energía y la interacción constante.
Tras el número musical, el bloque de humor tuvo como protagonista a Asshka Sumathra. La comediante, ganadora del programa “Coliseo”, se mantuvo en escena durante cerca de 50 minutos con una rutina de tono íntimo y cotidiano, combinando relatos personales e improvisaciones que encontraron eco en el público. Las risas y aplausos fueron sostenidos, consolidando una actuación que parecía encaminarse a un cierre natural.
No obstante, en medio de un intercambio espontáneo con Fátima Bosch, la rutina fue interrumpida para dar paso al protocolo del certamen. Los animadores, Karen Doggenweiler y Rafael Araneda, ingresaron al escenario para encabezar la entrega de las gaviotas, en una ceremonia breve que dio paso rápidamente a la pausa comercial.
La decisión provocó una reacción inmediata en la Quinta. Una vez concretado el cierre del segmento, el público permaneció pifiando durante varios minutos, manifestando su descontento por el abrupto término de la presentación. La molestia no se disipó con facilidad y terminó impactando el desarrollo posterior de la velada.
De hecho, la competencia internacional se vio afectada por el ambiente en el recinto, ya que parte del público continuó protestando mientras se realizaban las presentaciones en competencia, generando un clima tenso que contrastó con el entusiasmo que había marcado el inicio de la noche.
El cierre estuvo a cargo del grupo argentino de cumbia Ke Personajes, que salió al escenario en un contexto complejo, con un público aún dividido entre la expectativa por el show y las secuelas del episodio anterior. Así, la jornada dejó como saldo una combinación de ovaciones, controversia y un ambiente que condicionó el tramo final del espectáculo.
El Maipo




