La ciudad colombiana acogerá del 24 al 28 de febrero a 1.500 delegados de cien países en la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural
Cartagena de Indias se prepara para convertirse en el centro de una conversación global sobre uno de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo: cómo la reforma agraria y la producción sostenible de alimentos pueden contribuir a resolver las crisis convergentes de hambre, pobreza, conflicto y cambio climático.
Entre el 24 y el 28 de febrero, la Ciudad Heroica acogerá la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARRD+20), un encuentro que reunirá a cerca de 1.500 participantes de cien países para reflexionar sobre el futuro del campo y las comunidades rurales.
Un compromiso global con el campo
La ministra Martha Carvajalino Villegas confirmó la participación de 68 delegaciones provenientes de los cinco continentes, con una presencia destacada de países asiáticos y africanos. “Esperamos una delegación muy amplia para que podamos reunir posteriormente con todas las misiones de la FAO, en Roma, una gran apuesta global en la que se conjugue la protección de los suelos, los bosques y el agua”, señaló la funcionaria.
El objetivo es construir un mandato conjunto frente a la crisis climática, la construcción de paz y la lucha contra el hambre, temas que estarán en el centro del debate durante los cuatro días de la conferencia.
Colombia, referente en política agraria
La conferencia, promovida por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, cuenta con el respaldo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial. Estas entidades han reconocido a Colombia como un país comprometido con saldar su deuda histórica con el campo.
Según explicó la ministra Carvajalino, Colombia ha desarrollado un liderazgo relevante en materia de reforma agraria, basado en la adquisición voluntaria de predios y en la construcción de sistemas agroalimentarios sostenibles que respondan a los desafíos del cambio climático.
Jhenifer Mojica, embajadora de Colombia ante la FAO, destacó que la conferencia permitirá abordar la desigualdad en el acceso a la tierra a nivel global, con seguimiento desde el Comité de Seguridad Alimentaria.
Un espacio para la reflexión y la acción
La conferencia será un espacio de reflexión sobre la tierra como lugar digno para la producción y como territorio donde las comunidades rurales se reconocen como custodias legítimas de los recursos naturales. El evento buscará fortalecer la cooperación internacional y visibilizar experiencias exitosas en políticas redistributivas, restitución de tierras e inclusión social.
Colombia recibe así el testigo de Brasil, que hace dos décadas acogió la primera cumbre en Porto Alegre, donde se alcanzaron acuerdos que ahora buscan traducirse en cambios tangibles.
Agenda abierta al público
Además de la agenda oficial que convoca a gobiernos, organismos internacionales, pueblos indígenas, organizaciones campesinas, pescadores artesanales y comunidades afrodescendientes, se desarrollará una programación paralela abierta al público mediante inscripción previa. Esta incluirá actividades académicas y culturales alineadas con la denominada Revolución por la Vida.
Con este encuentro, Colombia aspira a posicionarse como referente global de un nuevo pacto por la humanidad, en el que la tierra vuelva a ser entendida como sinónimo de esperanza para millones de personas en el mundo.
El Maipo



