Por José Negrón Valera
Venezuela conmemora el primer mes desde los eventos del 3 de enero, fecha en la que el país fue objeto de un ataque armado externo por parte de Estados Unidos, con un saldo de 100 personas fallecidas, además de sufrir el secuestro del presidente constitucional, Nicolás Maduro, y la primera combatiente, Cilia Flores.
En medio de esta coyuntura, el chavismo salió masivamente a las calles en apoyo a su dirigencia y en defensa de la soberanía nacional.
La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, ofreció declaraciones desde el Palacio de Miraflores, resaltando la “madurez” con la que el pueblo venezolano ha procesado estos eventos.
“Exactamente un mes de aquella madrugada, ya muy próximo a las 2 de la mañana, cuando el pueblo venezolano sufrió un ataque armado externo militar de una potencia nuclear. Y en estos 30 días hemos dicho que Venezuela ha transmutado y ha madurado lo que ha sido el impacto de una agresión por parte de los Estados Unidos; la ha transmutado en tranquilidad, en cuidar hoy más que nunca la paz”, destacó.
Rodríguez detalló que “la institucionalidad en Venezuela actuó, se activó” inmediatamente después de los hechos, con un pronunciamiento del Tribunal Supremo de Justicia que dictó la encargaduría de la presidencia, la cual recayó en su persona. Desde entonces, según sus palabras, se ha impulsado un “espacio para el encuentro, el programa de convivencia democrática y por la paz”, activando un diálogo político que lleva el presidente de la Asamblea Nacional y presentando ante el Poder Judicial una propuesta de ley de amnistía.
La presidenta encargada reveló también que ha sostenido conversaciones telefónicas con el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, señalando que ese debe ser el camino para resolver las diferencias.
“El respeto, el respeto a la legalidad internacional, el respeto interpersonal, saber que podemos construir una agenda de trabajo, bueno, desde nuestras diferencias, pero históricamente hay muchos vínculos entre los Estados Unidos y Venezuela, desde el inicio de nuestras relaciones diplomáticas”, indicó.
La mandataria venezolana expresó su solidaridad con las víctimas más vulnerables de los eventos del 3 de enero: “Que los niños y las niñas de Venezuela, que a esa hora de la madrugada vivieron, sufrieron el impacto de detonaciones, de explosiones, no tengan que despertar más nunca en esa situación”, haciendo un llamado a preservar la paz como valor fundamental de la sociedad venezolana.
Continuidad política en medio de la tensión
El analista político Amaranto Vargas, consultado por Sputnik, proporciona su lectura sobre la evolución del país durante este complejo mes. Ante la pregunta sobre qué ha cambiado y qué se ha mantenido en la sociedad y aparato político venezolano en estos 30 días, Vargas señala una respuesta clara: “Nada, o aparentemente nada”.
Según su análisis, “en Venezuela sigue gobernando el chavismo” con los mismos actores políticos visibles antes del secuestro del presidente Maduro. Vargas destaca que “sigue la agenda revolucionaria, sigue el plan de trabajo enarbolado y encaminado por el presidente Nicolás Maduro”, manteniéndose la estructura del Estado sin modificaciones sustanciales.
“Desde el punto de vista de gestión, desde el punto de vista de dirección del Estado, no ha cambiado nada. La estructura del Estado sigue igual”, afirma, quien además observa que ni siquiera se ha producido una reactivación significativa de los actores de oposición.
“Inclusive, lo que pudiéramos nosotros estar tratando de ver cómo se, de alguna manera, se hubiesen podido activar los actores políticos de oposición, inclusive eso se mantiene igual. No hay una posición política clara, visible, una posición política seria”, resaltó.
Sin embargo, el analista sí identifica un cambio significativo en el ámbito de las relaciones internacionales: “Desde el punto de vista exterior, hay un cambio, evidentemente, en cómo nosotros tenemos que dirigir ahora la diplomacia”.
Vargas subraya que Venezuela ahora debe negociar con “una potencia nuclear que actúa de manera irracional”, confirmando que se han dado pasos de entendimiento y acercamiento con Estados Unidos que probablemente no hubieran ocurrido sin los eventos del 3 de enero. Este nuevo marco geopolítico exige, según su análisis, “una agenda de gobierno que atienda ese vértice de acción y que, de alguna manera, mantenga un equilibrio en lo que ha sido la política de fortalecimiento de la soberanía nacional”.
El desafío principal, desde esta perspectiva, consiste en mantener la soberanía nacional frente a “presiones para que precisamente el pueblo venezolano y su gobierno cedan soberanía ante ciertos intereses de los Estados Unidos”, un equilibrio delicado que define la nueva etapa de las relaciones bilaterales.
Consultado sobre la evaluación de las medidas y acciones tomadas por el gobierno venezolano durante estos 30 días, Vargas expresa que “el gobierno ha sido bastante cauto tomando medidas, aunque las que se han aplicado, como la reforma de la ley de hidrocarburos, la apertura de fondos soberanos para la protección del pueblo venezolano, han sido pertinentes”.
El analista valora positivamente la actuación de la presidencia encargada, señalando que “las acciones que se han venido aplicando desde la presidencia encargada que lleva Delcy Rodríguez han estado bastante también alineadas con la pertinencia del momento”. Esta continuidad en la gestión, según su visión, ha contribuido a la estabilización del país tras los eventos traumáticos del inicio de año.
El gran desafío: unidad frente a presiones externas
Para Vargas, “el movimiento popular venezolano tiene un gran reto” en el contexto actual, definiéndolo como “nuestro gran desafío como país y como pueblo”. El análisis destaca las intensas “presiones exteriores por generar división”, evidenciadas particularmente en las redes sociales y en la retórica del gobierno norteamericano.
“Se evidencia en todos los contenidos que se publican en redes sociales y la retórica del gobierno norteamericano, fundamentalmente el presidente Trump que hace comentarios muy manipulados, que son tendenciosos, y que terminan permeando los medios y empieza a generar agua abajo en la población venezolana, dudas e incertidumbre”, describe Vargas.
Frente a esta situación, el analista identifica que el movimiento popular venezolano debe “mantener la unidad sobre todas las cosas, entendiendo el momento político, entendiendo las nuevas circunstancias en las que tiene que de alguna manera desempeñarse la gestión de gobierno”, enfatiza.
Para enfrentar este desafío, Vargas propone una “agenda de información, una agenda de descontar todas las matrices que se generan por redes sociales y por medio de comunicación hegemónica”, reconociendo que se trata de “una tarea titánica” pero indispensable para la preservación del proceso revolucionario.
El Maipo/Sputnik



