La Segunda División Profesional del fútbol chileno podría enfrentar un escenario inédito de cara a la temporada 2026. Una serie de decisiones administrativas aún pendientes amenaza con reconfigurar por completo la categoría y, en ese contexto, Lota Schwager asoma como uno de los posibles beneficiados, con la opción concreta de volver al profesionalismo tras varios años de ausencia.
El movimiento se origina en un eventual fallo de la ANFP que involucra a Deportes Melipilla, San Antonio Unido y AC Barnechea, clubes que podrían ser relegados al fútbol amateur. De confirmarse esa resolución, se liberarían tres cupos de ascenso desde la Tercera División A, generando un efecto dominó en la estructura de las categorías inferiores.
Paralelamente, la tercera categoría del balompié nacional proyecta un nuevo formato de competencia, diseñado para reducir costos operativos. La propuesta contempla una fase inicial bajo el sistema todos contra todos y, posteriormente, una división en liguillas zonales —norte y sur— con siete equipos por grupo. No obstante, esta reorganización permanece en suspenso a la espera de la determinación final del ente rector del fútbol chileno.
En ese escenario, Atlético Colina, como campeón de la Tercera A, y Deportes Colchagua, mediante la liguilla, aparecen como los primeros nombres con opciones claras de ascenso. El tercer cupo, sin embargo, es el que concentra mayor atención, ya que Lota Schwager surge como principal candidato, pese a haber quedado fuera en las semifinales de los playoffs.
Desde la ANFP se evalúa el rendimiento global de la temporada, considerando la tercera posición obtenida por el elenco lotino en la fase regular, criterio que podría inclinar la balanza a su favor por sobre otros aspirantes. De concretarse este escenario, el retorno de los “mineros” tendría un fuerte componente simbólico.
Lota Schwager no compite en el profesionalismo desde 2017, año en que perdió la categoría debido a sanciones administrativas vinculadas a incumplimientos financieros, pese a haber logrado la permanencia en lo deportivo. Hoy, a casi una década de aquel episodio, el histórico club del carbón vuelve a ilusionarse con un regreso que podría convertirse en uno de los hitos más significativos del fútbol chileno reciente.
Mientras San Antonio Unido y Deportes Melipilla aguardan una resolución que podría marcar un antes y un después en su historia institucional, el fútbol chileno vuelve a enfrentarse a las consecuencias de decisiones administrativas con impacto deportivo. Un fallo que no solo definirá descensos y ascensos, sino que también podría reescribir el mapa de la Segunda División y devolver al profesionalismo a uno de sus clubes más emblemáticos.
El Maipo



