La institución que nació en dictadura como un espacio de resistencia intelectual celebra medio siglo formando profesionales con pensamiento crítico y vocación de servicio
La Universidad Academia de Humanismo Cristiano conmemoró cinco décadas de historia, marcadas por un sello distintivo: la defensa irrestricta de los derechos humanos y la libertad académica.
Su origen se remonta a 1975, en plena dictadura militar, cuando el Cardenal Raúl Silva Henríquez firmó dos decretos históricos el mismo día. Uno creaba la Vicaría de la Solidaridad, organismo dedicado a la defensa de los derechos humanos, y el otro constituía la Academia de Humanismo Cristiano, un centro de estudios para promover el pluralismo y la libertad académica.
“Ambas instituciones no se pueden entender por separado, ya que fueron un solo órgano inspirado bajo los profundos valores del respeto al ser humano“, explica Álvaro Ramis Olivos, rector de la universidad y doctor en Ética y Democracia en una exclusiva conversación con elmaipo.cl
Un refugio intelectual en tiempos oscuros
Durante los años de represión, mientras la Vicaría ofrecía defensa jurídica y refugio a perseguidos y desaparecidos, la Academia se convirtió en un espacio vital para la investigación y la preservación del capital cultural del país.
“Era necesario defender las ideas de la libertad académica en una sociedad que se descapitalizaba en términos intelectuales y científicos”, señala Ramis.
Por sus aulas han transitado destacadas figuras del conocimiento nacional como José Bengoa, Tomás Moulian y Abraham Magendzo, entre otros premios nacionales y reconocidos académicos chilenos.
Mirando hacia el futuro
Hoy, la universidad enfrenta nuevos desafíos. Junto a las ciencias sociales que marcaron su origen, ha incorporado las ciencias de la salud e ingenierías, posicionándose como una institución más compleja y preparada para los desafíos del siglo XXI.
La casa de estudios ha realizado importantes inversiones en equipamiento, laboratorios y tecnologías diversas para asegurar que sus egresados cuenten con las competencias necesarias para desenvolverse exitosamente en el mercado laboral.
Gratuidad y acompañamiento integral
Dos factores distinguen a esta universidad: la gratuidad y una marcada vocación de servicio. La institución ofrece servicios de nivelación académica, acompañamiento psicológico y psicosocial para estudiantes que lo requieran.
Además, busca vincularse con jóvenes de sectores con menores oportunidades en provincias como Melipilla, Talagante, Maipo, Cordillera y San Antonio, ampliando el acceso a la educación superior.
El sello formativo: más que teoría
“Formar en derechos humanos no es solo una teoría, es la práctica cotidiana donde uno advierte que el respeto al derecho ajeno es la mejor defensa que tiene uno de sus propios derechos”, sostiene el rector Ramis.
Esta visión se complementa con valores como el respeto al multilateralismo, la interdependencia entre pueblos y la soberanía nacional, principios que conforman el sello distintivo de la formación que imparte la Universidad, enfatiza Ramis Olivos.
De cara al futuro, la institución mantiene el espíritu fundacional: promover el pensamiento crítico y los derechos humanos, ahora en un contexto donde la tecnología y la inteligencia artificial plantean nuevos desafíos éticos y sociales.
Cinco décadas después de su creación, la Universidad Academia de Humanismo Cristiano continúa siendo fiel a su origen: un espacio donde la dignidad humana y la excelencia académica van de la mano.
El Maipo



