El presidente estadounidense evalúa múltiples opciones para apoderarse del territorio autónomo danés, mientras expertos advierten sobre las graves consecuencias geopolíticas de una acción militar.
El presidente Donald Trump ha ordenado al Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC) preparar un plan para tomar el control de Groenlandia, según informó el periódico Daily Mail. Sin embargo, la iniciativa enfrenta fuerte oposición interna del Estado Mayor Conjunto, que considera la operación ilegal y carente del respaldo del Congreso.
La Casa Blanca ha confirmado que todas las opciones están sobre la mesa para apoderarse del territorio autónomo danés, incluido el uso de la fuerza militar, aunque esta es solo una de varias alternativas económicas y políticas que evalúa la administración estadounidense.
Motivaciones y contexto
Trump ha insistido en reiteradas ocasiones que Groenlandia es vital para la seguridad nacional de Estados Unidos, alegando sin evidencia que el territorio está “repleto de barcos rusos y chinos por todas partes” como consigna la BBC.
De igual manera, el Daily Mail indica que, miembros de la línea dura del círculo presidencial están alentados por el reciente secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y buscan “apoderarse rápidamente de la isla”. El medio sugiere que estas acciones podrían estar relacionadas con intentos de distraer a los votantes de los problemas económicos internos del país.
Viabilidad militar
Expertos en defensa consultados señalan que, desde un punto de vista estrictamente operativo, una intervención relámpago sería técnicamente factible debido a las características del territorio:
- Groenlandia tiene apenas 58.000 habitantes, con un tercio concentrado en Nuuk, la capital
- El territorio carece de fuerzas armadas propias
- Dinamarca, responsable de su defensa, dispone de recursos aéreos y navales limitados para cubrir un área tan extensa
Consecuencias geopolíticas
Sin embargo, analistas advierten que las repercusiones de una acción militar serían devastadoras. Cualquier operación implicaría el ataque de un miembro de la OTAN contra otro, lo que representaría “un escenario de pesadilla para la alianza transatlántica, y probablemente una amenaza existencial” para la organización.
Esta situación sin precedentes ha llevado a expertos estadounidenses, británicos y daneses a analizar las diversas opciones que Trump podría estar considerando, evaluando tanto las alternativas militares como las vías diplomáticas y económicas para alcanzar el control del territorio ártico.
La controversia continúa generando tensión en las relaciones transatlánticas, mientras la comunidad internacional observa con preocupación los próximos movimientos de la administración estadounidense.
El Maipo



