Chile expresó este lunes su rechazo a la intervención militar estadounidense en Venezuela durante una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, advirtiendo que estas acciones podrían establecer precedentes riesgosos para la estabilidad regional.
La representante permanente de Chile ante las Naciones Unidas, Paula Narváez, reafirmó el compromiso de su país con los principios fundamentales del derecho internacional, incluidos el respeto a la soberanía, la integridad territorial y la prohibición del uso de la fuerza.
“Chile no reconoce el régimen de Maduro, pero las graves violaciones a los derechos humanos que enfrenta Venezuela no tienen una solución militar y solo pueden abordarse mediante procesos pacíficos, graduales e inclusivos”, afirmó la diplomática.
Llamado a respetar el derecho internacional
Narváez enfatizó que el respeto del derecho internacional no admite excepciones, incluso al enfrentar la ilegitimidad de un gobierno. Sostuvo que el futuro de Venezuela debe construirse con elecciones libres, participación ciudadana y acompañamiento internacional, no con acciones militares que puedan escalar las tensiones en la región.
La representante chilena recordó la experiencia de su propio país con la pérdida de la democracia debido, en parte, a la injerencia extranjera, destacando que Chile logró su transición democrática mediante el apoyo de la comunidad internacional, la movilización ciudadana y la vía institucional.
Esta mañana, en el Consejo de Seguridad, Chile expresó su profunda preocupación y condena frente a acciones militares unilaterales contra Venezuela, reiterando que no existe una solución militar y que solo procesos pacíficos, inclusivos y en respeto del derecho internacional… pic.twitter.com/5el2B261Je
— ChileONU 🇨🇱 (@ChileONU) January 5, 2026
Advertencia sobre consecuencias humanitarias
“Un conflicto armado tendría consecuencias humanitarias devastadoras en Venezuela y en la región, profundizaría el sufrimiento de la población civil y agravaría aún más las dinámicas de desplazamiento, seguridad y vulnerabilidad”, advirtió Narváez.
La diplomática hizo un llamado a realizar esfuerzos coordinados en el marco multilateral para enfrentar el crimen organizado transnacional y mantener a América Latina y el Caribe como una zona de paz.
Consenso latinoamericano por la paz
La mayoría de los países latinoamericanos que participaron en la sesión del Consejo de Seguridad condenaron la operación militar estadounidense del 3 de enero, que incluyó bombardeos contra Caracas y otras localidades venezolanas.
Brasil calificó la intervención como una “flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas”, mientras que México advirtió que cualquier escalada militar pone en riesgo la estabilidad regional. Cuba la denominó una “agresión imperialista” que amenaza la paz internacional.
Argentina fue la notable excepción al expresar su respaldo a la intervención estadounidense, calificándola como una medida necesaria contra el “narcoterrorismo” y describiendo al presidente Nicolás Maduro como un “dictador”.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, expresó su “profunda preocupación” por el incumplimiento de las normas del derecho internacional, recordando que la Carta de las Naciones Unidas consagra la prohibición del uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado.
El Maipo



