El país sudamericano lidera el crecimiento regional según la CEPAL, mientras más de 4.000 millones de dólares en oro permanecen bloqueados en Londres y 249.000 millones retenidos por sanciones estadounidenses
El Banco de Inglaterra “custodia” actualmente 31 toneladas de barras de oro venezolano en sus bóvedas subterráneas de Londres, valoradas hoy en más de 4.000 millones de dólares. Pese a los reclamos del Estado venezolano, el gobierno británico mantiene su negativa a devolverlas, una posición sostenida durante años de litigio judicial.
Durante una reciente sesión del Parlamento británico, la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, justificó la decisión señalando que “los sucesivos gobiernos no han reconocido el régimen venezolano”, argumento que sustenta la actuación del Banco de Inglaterra, entidad que calificó como independiente.
El oro que se duplicó bajo custodia
La relevancia de estas reservas aumentó significativamente tras el secuestro de Nicolás Maduro a inicios de este año, debido a la urgente necesidad de liquidez del país. En 2020, cuando el oro venezolano fue depositado en Londres, su valor rondaba los 1.950 millones de dólares. Hoy, tras el incremento sostenido del precio internacional del metal precioso, su valor de mercado supera los 4.000 millones.
El oro no es el único activo venezolano bloqueado en el exterior. Desde Caracas se denuncia la “retención” de un poco más de 249.000 millones de dólares provenientes del pago de ventas de crudo, recursos que permanecen congelados bajo órdenes de Estados Unidos en países de Europa y Qatar.
Crecimiento económico contra pronóstico
Paradójicamente, mientras sus reservas permanecen inaccesibles, Venezuela experimenta una recuperación económica que ha sorprendido a observadores internacionales. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo dependiente de las Naciones Unidas, destacó el desempeño excepcional del país sudamericano, que junto a Guyana lideró el crecimiento regional en 2025.
Según el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2025, presentado por la CEPAL, la economía venezolana creció un 6,5% en 2025, la tasa más alta de la región. Este crecimiento se suma al 8,5% registrado en 2024, superando ampliamente el promedio regional de 2,3-2,4%.
Aunque se proyecta una desaceleración al 3% para 2026, la cifra seguiría estando por encima del promedio continental en un contexto de expansión moderada y persistentes desafíos estructurales.
Control de la inflación: del caos a la estabilización
Uno de los logros macroeconómicos más destacados por la CEPAL es la reducción de la inflación. El organismo señala que Venezuela ha logrado disminuir la inflación en más del 87% en un año, pasando de niveles de hiperinflación a cifras de inflación alta pero manejable. Este representa uno de los avances más significativos en años recientes, considerando las cifras históricas del país.
La paradoja venezolana parece clara: un país que experimenta crecimiento económico sostenido mientras carece de acceso a miles de millones de dólares en reservas internacionales, bloqueadas por decisiones políticas de terceros países. La situación plantea interrogantes sobre los límites de las sanciones económicas y su efectividad en un contexto de recuperación económica doméstica.
El Maipo




