El estreno de Universidad de Chile en la Liga de Primera estuvo lejos de ser una celebración. El conjunto azul igualó sin goles ante Audax Italiano en el Estadio Nacional, en un encuentro marcado tanto por una pobre presentación futbolística como por serios incidentes protagonizados por barristas en las tribunas.
Desde lo deportivo, el equipo dirigido por Francisco Meneghini nunca logró afirmarse en la cancha. La temprana expulsión de Felipe Salomoni, tras revisión del VAR por un codazo sobre Marco Collao, condicionó el desarrollo del partido y obligó a la U a disputar gran parte del compromiso con un hombre menos.
A partir de ese momento, los azules intentaron suplir con ímpetu la falta de claridad futbolística, pero carecieron de profundidad y generación de juego. Ni siquiera el ingreso de Juan Martín Lucero logró modificar el trámite del encuentro; el delantero también vio la tarjeta roja en el complemento, profundizando la frustración del equipo local.
En paralelo, la segunda mitad se vio interrumpida por reiterados disturbios en la galería sur del recinto, incluyendo la quema de butacas, lo que obligó a detener el partido y terminó por empañar aún más el debut del torneo.
Audax Italiano, en tanto, supo manejar el contexto y se llevó un empate que le acomodó, ante una U de Chile que dejó una imagen preocupante en su estreno. Fuera de la cancha, la dirigencia de Azul Azul anunció acciones legales por los destrozos y deberá enfrentar eventuales sanciones, en una noche que dejó más dudas que certezas para el cuadro universitario.
El Maipo



