El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió una fuerte advertencia a Irán al otorgarle un plazo de 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio energético global.
A través de su red Truth Social, el mandatario estadounidense fue categórico respecto a las consecuencias de un eventual incumplimiento: “Si Irán no abre completamente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz dentro de 48 horas desde este momento exacto, Estados Unidos atacará y destruirá sus diversas centrales eléctricas, ¡comenzando por la más grande!”.
El mensaje se produce en medio de un escenario de creciente tensión en la zona, luego de que fuerzas estadounidenses informaran que han debilitado la capacidad iraní para afectar la navegación en el estrecho, tras recientes operaciones militares contra infraestructura estratégica en la costa del país.
El jefe del Comando Central de Estados Unidos, Brad Cooper, detalló que uno de los objetivos atacados correspondía a un arsenal subterráneo utilizado para almacenar misiles de crucero antibuque y otros recursos militares.
El estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico, concentra cerca del 20% del tránsito mundial de petróleo, por lo que cualquier interrupción tiene impacto directo en los mercados internacionales. En las últimas semanas, la disminución del flujo de embarcaciones ha generado preocupación global y presiones al alza en el precio del crudo.
En paralelo, Trump ha instado a aliados de la OTAN y países asiáticos como Corea del Sur y Japón a colaborar en la seguridad de la zona, aunque hasta ahora no se han confirmado despliegues concretos.
La advertencia se enmarca en el conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán desde fines de febrero, un escenario que sigue escalando sin claridad sobre su duración o una eventual salida diplomática.
El Maipo




