El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono frente a Irán y lanzó nuevas advertencias a través de su red social Truth Social, donde aseguró que la Armada estadounidense está en condiciones de ejecutar una ofensiva militar similar a la realizada en Venezuela, si no se avanza en un acuerdo diplomático.
Las declaraciones se producen en medio del despliegue del portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln en Medio Oriente, considerado uno de los buques más poderosos de la flota norteamericana y una señal clara de presión militar en la región. Según Trump, la fuerza naval enviada hacia Irán supera incluso a la movilizada anteriormente frente a Venezuela, tanto en capacidad operativa como en poder de fuego.
En sus mensajes, el mandatario insistió en que Teherán debe retomar cuanto antes las negociaciones para alcanzar un acuerdo “justo y equilibrado”, que excluya el desarrollo de armas nucleares. Advirtió, además, que el margen de tiempo para una salida diplomática se está agotando y que un eventual ataque tendría consecuencias aún más severas que operaciones previas.
El escenario se da en un contexto especialmente delicado para Irán, que atraviesa una profunda tensión interna marcada por protestas masivas contra el régimen del ayatolá Alí Jamenei. Según reportes internacionales, la represión de las manifestaciones ha dejado miles de víctimas fatales en distintas ciudades del país.
Desde Teherán, la respuesta no se hizo esperar. El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Ghariabadi, afirmó este miércoles que su país se prepara para un posible conflicto armado, señalando que el riesgo de una guerra es actualmente mayor que el de una negociación. “Nuestra prioridad es la defensa nacional y estamos listos para responder con firmeza ante cualquier agresión”, sostuvo.
El diplomático recalcó que Irán responderá de forma proporcional ante un ataque estadounidense y advirtió que cualquier base o punto desde el cual se origine una ofensiva contra su territorio será considerado un objetivo legítimo, sin extender necesariamente la respuesta al país completo desde donde se haya iniciado la acción.
Con estas declaraciones cruzadas, la tensión entre Washington y Teherán vuelve a escalar, mientras la comunidad internacional observa con preocupación un escenario que combina presión militar, crisis interna y escasas señales de distensión diplomática.
El Maipo



