Tras cerca de cinco años alejado del alto rendimiento, el gimnasta chileno reapareció en el circuito internacional y dejó en claro que mantiene su nivel competitivo. En la Copa del Mundo de Cottbus, en Alemania, terminó noveno entre 34 participantes, quedando muy cerca de avanzar a la definición.
El certamen, incluido en el calendario oficial de la Federación Internacional de Gimnasia, significó el esperado regreso del deportista nacional a una competencia de primer nivel. Con una rutina sólida que alcanzó los 13.500 puntos, González se ubicó a escasas milésimas del último clasificado a la final, el kazajo Dmitriy Patanin, quien obtuvo 13.533.
La estrecha diferencia evidenció lo ajustada que fue la prueba y, al mismo tiempo, confirmó la vigencia técnica del chileno, que además quedó como primer suplente ante cualquier eventual baja entre los finalistas.
El retorno del cuatro veces finalista olímpico —recordado especialmente por su histórico desempeño en Londres 2012— resulta aún más llamativo considerando que en los últimos años había centrado sus esfuerzos en su escuela de gimnasia y que desde 2023 evaluaba seriamente el retiro definitivo. Sin embargo, en 2026 optó por volver a exigirse en la escena internacional, protagonizando un regreso que ilusiona y emociona al deporte chileno.
El Maipo




