Los expertos consideran que la fruticultura tiene un alto potencial de inversión
La producción de frutas y bayas en el sector organizado de Rusia ha crecido más de tres veces desde el inicio del programa estatal de desarrollo agrícola y en 2025 alcanzó un récord de 2,1 millones de toneladas. Para 2030, se prevé elevar esta cifra hasta 3 millones de toneladas, según informó el viceministro de Agricultura de Rusia, Andréi Razin, de acuerdo con el Ministerio de Agricultura del país.
Uno de los factores clave de este crecimiento ha sido la incorporación de tecnologías modernas. En los últimos años ha aumentado la proporción de los llamados huertos intensivos y superintensivos. Si en 2020 representaban alrededor de la mitad de las nuevas plantaciones de cultivos perennes, en 2025 ya alcanzan el 95 %. Para 2030 se prevé establecer alrededor de 40.000 hectáreas adicionales de plantaciones perennes.
Los productores agrícolas del país prestan especial atención al desarrollo de la producción de manzanas, que concentran la mayor parte del sector frutícola. Se espera alcanzar la autosuficiencia total en manzanas en 2028 y elevar su producción hasta 2,7 millones de toneladas en 2030.
Otro ámbito prometedor es el cultivo de bayas. En 2025, el sector organizado registró una cosecha récord de 26.500 toneladas.
Se señala que, para ejecutar el plan de desarrollo de la fruticultura, es necesario alcanzar un alto nivel de autosuficiencia en material vegetal. En los últimos años, los expertos han observado un aumento de la producción nacional de portainjertos, así como de plantones de cultivos de bayas y frutales de hueso.
En 2026, la financiación estatal para la plantación y el cuidado de cultivos perennes ascenderá a 7.100 millones de rublos (aproximadamente 96,68 millones de dólares estadounidenses). También se aplican otras medidas de apoyo a los agricultores, como créditos preferenciales, leasing, apoyo a la construcción de almacenes, desarrollo de sistemas de riego y la implementación de tecnologías modernas.
Según Andréi Razin, el sector de la fruticultura tiene un alto potencial de inversión, ya que mantiene una rentabilidad estable y sigue siendo un ámbito atractivo para nuevos proyectos.
Entre los principales objetivos del Ministerio de Agricultura de Rusia hasta 2030 se encuentran el abastecimiento del mercado interno, la modernización de la base productiva, la introducción de tecnologías digitales y sistemas no tripulados, así como la mejora de los mecanismos de apoyo estatal.
El Maipo/BricsTV




