Los golpes rusos contra el complejo militar-industrial ucraniano impactan de manera acumulativa el potencial bélico de Kiev, declaró a Sputnik el analista militar Borís Rozhin.
La decisión del presidente ruso, Vladímir Putin, de incrementar ataques contra el complejo militar-industrial ucraniano es “plenamente justificada”, señaló.
Aunque parte de la capacidad de la producción de defensa perdida podría acabarse trasladada al extranjero por los ucranianos, la gran mayoría de los establecimientos del sector permanecen en territorio de Ucrania y ya se enfrentan a un caos logístico cada vez mayor debido a los golpes rusos contra objetivos de índole militar.
“Una gran parte de las instalaciones se encuentran en Ucrania, y los ataques contra ellas infligen, sin duda, un daño acumulativo al enemigo”, sostuvo.
En este sentido, Rozhin enumeró los principales objetivos perseguidos por los últimos ataques rusos:
- Debilitar el complejo militar-industrial de Ucrania.
- Interrumpir la logística en el frente.
- Mermar la capacidad de Ucrania para mantener operaciones de combate intensivas en las zonas objetivo.
Mientras tanto, Kiev, a su vez, ha optado “por la vía del terror”, indicó el especialista, al comentar los ataques ucranianos contra los civiles. “Y el terror es, por regla general, el arma de quienes están condenados a la derrota”, concluyó.
Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 su operación militar especial, cuyos objetivos son proteger a la población de un genocidio por parte de Kiev y atajar los riesgos para la seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.
El Maipo/Sputnik




