Las autoridades fitosanitarias de Rusia han prohibido el ingreso de un importante cargamento de fruta chilena tras detectar la presencia de un patógeno de alto riesgo. La medida afecta a 134 toneladas de productos que buscaban ingresar al mercado de la Unión Económica Euroasiática, reportó el portal frutícola.
El hallazgo en San Petersburgo
La detección fue realizada por inspectores del Servicio Federal de Supervisión Veterinaria y Fitosanitaria (Rosselkhoznadzor) en el Gran Puerto Marítimo de San Petersburgo. Tras una revisión exhaustiva de seis envíos procedentes de Chile, se identificaron irregularidades en:
- 5 partidas de ciruelas.
- 1 partida de nectarines.
El Laboratorio del Instituto Nacional de Investigación en Sanidad Animal (VNIIZH) confirmó, mediante análisis moleculares, la presencia de ADN de Monilinia fructicola, organismo causante de la pudrición parda.
¿Qué es la Monilinia fructicola?
Este hongo es considerado una plaga cuarentenaria debido a su agresividad y capacidad de dispersión. Sus principales características incluyen:
- Alcance: Afecta a frutales de carozo (duraznos, nectarines, ciruelas y cerezas).
- Daños: Ataca flores, brotes y ramas, pero su impacto más visible es la pudrición de los frutos.
- Propagación: Se ve favorecida por la humedad y temperaturas moderadas; un solo fruto infectado puede contaminar un huerto completo.
Medida preventiva: Para evitar la propagación del patógeno en territorio euroasiático, las autoridades rusas ordenaron el rechazo inmediato de la mercancía, impidiendo su comercialización en la región.
Este incidente representa un desafío logístico y fitosanitario para los exportadores chilenos, quienes deberán reforzar los protocolos de control para asegurar que sus envíos cumplan con las estrictas normativas del mercado ruso.
El Maipo




