La expresidenta de Chile Michelle Bachelet inició esta semana una nueva gira internacional en el marco de su candidatura para convertirse en la próxima secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas.
El recorrido comenzó en Italia y, según personas cercanas a la exmandataria, contempla nuevas reuniones políticas en Europa durante los próximos días. Entre los destinos que se analizan aparecen Inglaterra y Francia, aunque la opción británica sería la que toma mayor fuerza.
Sin embargo, el punto que más atención ha generado es la posibilidad de un viaje a Rusia para sostener un eventual encuentro con el presidente Vladimir Putin, en medio de la búsqueda de respaldos internacionales para su aspiración en Naciones Unidas.
La eventual cita es seguida con cautela debido al peso que tiene Rusia dentro del Consejo de Seguridad de la ONU, organismo donde Moscú mantiene poder de veto junto a Estados Unidos, China, Francia y Reino Unido.
Consultado sobre la gira y la posibilidad de un encuentro con Putin, el canciller chileno Francisco Pérez Mackenna evitó profundizar en el tema.
“Para nosotros es un tema cerrado, no tenemos más que agregar al respecto”, afirmó el ministro.
La declaración mantiene la postura que ha sostenido el gobierno del presidente José Antonio Kast, que ha optado por tomar distancia de la candidatura de Bachelet luego de retirar el respaldo oficial a su postulación.
Actualmente, la exalta comisionada de Derechos Humanos de la ONU contaría con apoyo explícito de Brasil y México en la carrera internacional.
Desde la oposición, en tanto, surgieron críticas hacia la posición del Ejecutivo. El diputado socialista Marcos Ilabaca cuestionó la actitud del Gobierno frente a la campaña de la exmandataria.
“Cuando uno ve a la presidenta Bachelet desplegada por todo el mundo, haciendo su campaña, y viendo con certeza que tiene muchas posibilidades de liderar Naciones Unidas, uno no puede sino lamentarse de la mediocridad y de la mirada cortoplacista que el gobierno del presidente Kast ha tenido”, sostuvo.
La gira aparece como un movimiento clave para Bachelet, considerando que las definiciones sobre la futura conducción de la ONU dependen en gran medida de las señales diplomáticas y de la relación con los países que integran el Consejo de Seguridad.
El Maipo




