(Unión Europea) Se exige a los agricultores europeos que aporten más en materia de sostenibilidad, resiliencia climática y seguridad alimentaria. Mientras tanto, las herramientas de protección de cultivos a su disposición siguen reduciéndose.
Desde mayo de 2019 (6,5 años), los agricultores de la UE han perdido un total neto de 89 soluciones de protección de cultivos (pesticidas convencionales y biopesticidas). Esto incluye una pérdida neta de 84 sustancias activas convencionales y una pérdida neta de 5 biológicas. Durante el mismo período, no se ha aprobado ningún nuevo pesticida convencional.
Al mismo tiempo, la innovación no llega al campo con la suficiente rapidez. Lo que hace que esta situación sea especialmente frustrante es que la innovación en la agricultura mundial avanza a un ritmo notable. Europa cuenta con la experiencia científica para liderar a nivel mundial la agricultura sostenible; sin embargo, gran parte de este potencial permanece estancado en un sistema regulatorio lento y fragmentado.
Los agricultores necesitan tener acceso a un conjunto de herramientas modernas y equilibradas, que incluya soluciones convencionales y biológicas, junto con herramientas digitales y de precisión, respaldadas por un sistema que sea más ágil, basado en la ciencia y predecible, al tiempo que mantenga el alto estándar de protección de la UE.
El Maipo/PL



