La final de la Copa Africana de Naciones disputada en Rabat continúa generando repercusiones fuera de la cancha. Pese a caer por 1-0 ante Senegal y quedarse sin el título continental, la Federación Marroquí de Fútbol confirmó que iniciará acciones legales contra la FIFA y la Confederación Africana de Fútbol (CAF), en una decisión que ha despertado sorpresa y controversia.
El encuentro, marcado por un ambiente tenso y múltiples situaciones cuestionadas, tuvo como protagonista un arbitraje ampliamente criticado, además de incidentes extradeportivos que se viralizaron en redes sociales, como el comportamiento de los pasapelotas locales, quienes dificultaron reiteradamente el accionar del arquero senegalés Edouard Mendy.
A pesar de estos episodios y del contexto favorable para el conjunto anfitrión, Marruecos no logró revertir el marcador y terminó cediendo el trofeo ante el elenco senegalés. Sin embargo, tras el pitazo final, la federación local optó por trasladar el conflicto a instancias judiciales.
Mediante un comunicado oficial, el organismo marroquí sostuvo que los hechos ocurridos durante y después del partido afectaron el desarrollo normal del encuentro y el rendimiento de sus jugadores, responsabilizando tanto a la CAF como a la FIFA por lo sucedido en la definición del torneo.
La determinación ha generado debate en el ámbito futbolístico africano, considerando que diversas irregularidades también fueron atribuidas al equipo local durante la final, lo que mantiene abierta la polémica en torno a uno de los desenlaces más discutidos de los últimos años en el fútbol continental.
La controversia sigue abierta y ahora se trasladará fuera de la cancha, a la espera de la respuesta de la FIFA y la CAF ante la ofensiva legal anunciada por Marruecos, en un episodio que vuelve a poner en el centro del debate la transparencia, el arbitraje y el fair play en las grandes finales del fútbol internacional.
El Maipo



