(Lima) El Gobierno anunció hoy un financiamiento de dos mil millones de dólares a la empresa estatal Petroperú para hacer frente a la crisis energética provocada por la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán.
El primer ministro, Luis Arroyo, explicó que se trata de una especie de préstamo que Petroperú deberá pagar con el producto de la venta de combustibles y que el suministro es necesario para afrontar la crisis del Estrecho de Ormuz que encarece el precio del crudo y sus derivados.
Añadió que el financiamiento será otorgado por fuentes privadas y depositado en un fideicomiso administrado por el organismo de promoción de inversiones con el objetivo de que solo se destine a la compra de crudo para sus refinerías con fines de abastecimiento externo.
“Se tiene por finalidad asegurar, de manera inmediata y excepcional, la continuidad de la cadena de producción y abastecimiento de hidrocarburos a nivel nacional, garantizando la seguridad energética del país y la estabilidad de las actividades económicas esenciales a nivel nacional”, dice el decreto de urgencia que regirá hasta fin de año.
Autoriza al Ministerio de Energía y Minas a asumir compromisos las garantías y obligaciones de pago que se activarían si Petroperú no puede cumplir con pagar el financiamiento.
El presidente de Proinversión, Luis Del Carpio, señaló que el nuevo decreto no implica una entrega directa de recursos públicos a Petroperú, sino que establece un mecanismo de respaldo para facilitar el financiamiento.
El hasta hace poco presidente de Petroperú, Roger Arévalo, advirtió semanas atrás que el financiamiento era necesario porque, sin esos recursos, dejarían de operar las refinerías y el país se quedaría sin combustible, lo cual desataría una crisis energética.
El ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña, argumentó sobre el decreto que un eventual incremento del precio de los combustibles en la Amazonía impactaría con mayor fuerza en esa y otras regiones vulnerables.
“Petroperú tiene que seguir operando, hay que darle continuidad”, mientras el primer ministro aseguró que Petroperú seguirá siendo una empresa estatal.
El decreto generó críticas empresariales y de comunicadores de línea neoliberal opuestos al financiamiento y que propugnan privatizar Petroperú.
El Maipo/PL




