Luego de que el exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas denunció que padece hambre en su reclusión, el jefe de Estado colombiano, Gustavo Petro, reiteró que el exfuncionario también es ciudadano del país que gobierna y aseguró que es un preso político.
Ante ello, solicitó a los organismos internacionales de derechos humanos que velen por los derechos de Glas, recluido en una prisión de máxima seguridad al suroeste de Ecuador.
“Su estado de salud compromete ya su vida porque, al estar en prisión, no le han dado el suficiente alimento y sufre ya una severa desnutrición y pérdida de masa muscular”, observó Petro. “Dejar morir a una persona de hambre, estando bajo el cuidado de un Gobierno, es un delito de lesa humanidad”.
El Maipo/Sputnik




