Por Imanol R.H.
Perú descubre más de 50 nuevas especies en áreas naturales protegidas entre 2021 y 2026, consolidando su posición como una de las mayores potencias mundiales en biodiversidad.
Desde escarabajos en el Manu hasta el enigmático Pudu carlae, los hallazgos confirman que las ANP peruanas siguen ampliando el mapa científico del planeta en pleno siglo XXI.
Perú descubre más de 50 nuevas especies en áreas naturales protegidas y amplía el mapa biológico mundial
El país mantiene el 96 % de sus ANP en buen estado y consolida su papel como laboratorio natural global.
En los últimos años, las áreas naturales protegidas se han convertido en lugares clave para descubrimientos científicos. Investigadores han identificado nuevas especies, desde insectos y orquídeas hasta anfibios y reptiles, en diferentes ecosistemas.
Entre los hallazgos se encuentra un pequeño ciervo endémico que atrajo la atención internacional. Estos descubrimientos resaltan el papel del país como un importante laboratorio natural para la investigación científica global.
1.700 aves y una riqueza biológica estratégica
Más de 50 nuevas especies fueron descubiertas entre 2021 y 2026 en las áreas naturales protegidas (ANP) de Perú, donde también se encuentran más de 1.700 tipos de aves, informó este miércoles el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).
El organismo estatal señaló en un comunicado que en el último quinquenio «las ANP han sido escenario del descubrimiento» de nuevas especies para la ciencia, que van «desde escarabajos en el Parque Nacional del Manu hasta nuevas orquídeas en el Parque Nacional Yanachaga Chemillé».
También se descubrieron «ranas amazónicas en el Parque Nacional Alto Purús, reptiles en la Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi y un hallazgo que captó la atención internacional: el Pudu carlae, pequeño venado endémico del Perú que habita en áreas protegidas del centro y norte del país», añadió.
El Pudu carlae y otros hallazgos clave
«Cada nueva especie identificada confirma que el Perú sigue siendo un laboratorio de la naturaleza para la ciencia global. En pleno siglo XXI, el país continúa ampliando el mapa del conocimiento biológico mundial», destacó.
El Sernanp indicó que, «en un escenario internacional marcado por la creciente pérdida de biodiversidad, el Perú mantiene el 96 % de la superficie de sus áreas naturales protegidas (ANP) en buen estado de conservación».
Perú alberga 5.738 especies de fauna y, dentro de sus ANP, «se resguarda una riqueza extraordinaria: 263 reptiles, 312 anfibios, 1.758 aves y 447 mamíferos», detalló.
96 % de conservación en un contexto global crítico
«Es decir, casi la totalidad de las aves del Perú tiene presencia en áreas naturales protegidas, de un total de 1.896 registradas a nivel nacional. Sin estos espacios, el país perdería su ventaja competitiva como potencia mundial en biodiversidad«, sostuvo.
El Sernanp remarcó que las ANP no solo conservan la biodiversidad, sino que también «sirven como alertas tempranas ante el cambio climático» por sus ecosistemas, turberas, líquenes y musgos, que reaccionan rápidamente a variaciones de temperatura y humedad.
Además, en el caso de la Amazonía y el noroeste del país «funcionan como refugios estratégicos» frente a amenazas como el tráfico ilegal de especies. El organismo aplica actualmente 104 protocolos de monitoreo y seguimiento activo a 79 especies naturales, 28 de ellas de flora y 51 de fauna.
Tecnología y monitoreo para anticipar amenazas
También utiliza cámaras trampa, sonares, grabadores autónomos y sistemas de evaluación ecológica para medir desde la ocupación del oso de anteojos, u oso andino, hasta la presencia del tapir de montaña en estas zonas naturales del país.
«La biodiversidad es un activo estratégico para el Perú. Genera turismo, investigación, empleo local y posicionamiento internacional», concluyó.
A pesar de la creciente pérdida de biodiversidad a nivel mundial, la mayoría de las áreas naturales protegidas se mantienen en buen estado de conservación. Estos territorios resguardan miles de especies animales, incluyendo una gran parte de los reptiles, anfibios, aves y mamíferos del país.
Los ecosistemas protegidos también funcionan como sistemas de alerta temprana para el cambio climático y las amenazas a la biodiversidad. Los programas de monitoreo rastrean docenas de especies, mientras que estas áreas sirven como refugios vitales contra el tráfico de vida silvestre.
El Maipo/Ecoticias




