El subsecretario del Interior defendió la actuación del Ejecutivo frente a las lluvias y aluviones que han afectado a distintas regiones. Sus declaraciones se producen tras los cuestionamientos por la rapidez de las medidas adoptadas en Las Condes, en contraste con los tiempos de respuesta registrados durante las inundaciones que golpearon al norte del país.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, descartó que el Gobierno haya entregado un trato desigual a las comunidades afectadas por las recientes emergencias meteorológicas y calificó como «completamente infundadas» las críticas dirigidas a la gestión del Ejecutivo.
En una entrevista en Radio Biobío, la autoridad sostuvo que el Gobierno ha aplicado los mismos criterios frente a los distintos episodios de lluvias, inundaciones y aluviones registrados durante este año. Sin embargo, reconoció que las condiciones geográficas, los problemas de conectividad y las capacidades de los municipios pueden incidir en los tiempos de respuesta.
«En todos esos eventos la reacción del Gobierno ha sido la misma», afirmó Pavez, quien mencionó emergencias ocurridas en Corral, Coquimbo, La Serena, Tocopilla, Tierra Amarilla, Angol y Talagante.
Sus declaraciones se conocen en medio de los cuestionamientos surgidos tras el aluvión que afectó al sector de San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, y las comparaciones con la respuesta estatal frente a las precipitaciones que golpearon a la región de Coquimbo y a localidades de la provincia del Huasco, en el norte del país.
Las Condes y Coquimbo: el debate por los tiempos de respuesta
Uno de los principales puntos de discusión ha sido la diferencia entre los tiempos que tomó adoptar medidas frente a las emergencias. Tras el aluvión en Las Condes, el Gobierno anunció la declaración de zona de catástrofe durante la misma jornada del evento. En cambio, durante la emergencia de julio en Coquimbo y la provincia del Huasco, el decreto de catástrofe se adoptó varios días después del inicio de las precipitaciones.
Frente a esta comparación, Pavez argumentó que las condiciones de acceso a los territorios influyen en el despliegue de los equipos de emergencia.
«Obviamente no es lo mismo llegar a una comuna de la Región Metropolitana, Talagante o Las Condes, versus Tocopilla donde los caminos estaban cortados y no se podía llegar por los aludes», señaló.
La autoridad también planteó que las diferencias entre las capacidades municipales deben considerarse al evaluar la respuesta ante una catástrofe. No obstante, estas explicaciones no han cerrado el debate sobre la oportunidad de las decisiones ni sobre la capacidad del Estado para atender a las comunidades aisladas o con menos recursos.
El alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, ya había cuestionado la diferencia en los tiempos de reacción del Ejecutivo. «La vida de un coquimbano vale exactamente lo mismo que la de un vecino de Las Condes. Chile no puede seguir teniendo ciudadanos de primera y de segunda categoría», sostuvo, en declaraciones recogidas por BioBioChile.
Alerta por nuevas remociones en masa en la Región Metropolitana
En paralelo, Pavez informó que el Gobierno mantiene un monitoreo de las condiciones meteorológicas y de los riesgos asociados a las lluvias mediante el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y los organismos técnicos.
Según explicó, la preocupación no se limita a la cantidad total de precipitaciones, sino también a la posibilidad de que se concentren en periodos breves. En ese contexto, indicó que Sernageomin elevó de moderada a alta la alerta por peligro de remociones en masa en la precordillera de la Región Metropolitana.
El subsecretario advirtió que los suelos permanecen saturados, condición que aumenta el riesgo de activación de quebradas frente a lluvias intensas. También señaló que precipitaciones de entre 10 y 24 milímetros concentradas en poco tiempo podrían desencadenar nuevos episodios.
Ante ese escenario, se dispuso una evacuación preventiva para personas cuyas viviendas resultaron gravemente afectadas en Las Condes.
Inundaciones en La Araucanía y familias en riesgo en Arauco
La entrevista también abordó las consecuencias del sistema frontal en otras zonas del país. En Curacautín, Región de La Araucanía, Pavez informó que hasta este lunes se contabilizaban 15 viviendas afectadas por inundaciones en Villa Manuel Rodríguez y otras dos en Villa Centenario. Equipos municipales continuaban evaluando la situación en Villa Diego Portales.
En las labores trabajaban funcionarios municipales, Bomberos y Carabineros, junto con maquinaria destinada a enfrentar los efectos de las precipitaciones.
En la comuna de Arauco, Región del Biobío, la preocupación se concentraba en Villa El Mirador, donde existe riesgo de remociones en masa. De acuerdo con la autoridad, los organismos correspondientes trabajaban en la relocalización preventiva de entre 40 y 48 familias.
Pavez defendió el despliegue de recursos y la coordinación entre las instituciones, aunque reconoció que cada emergencia deja aprendizajes que deben incorporarse a los protocolos de actuación del Estado. Entre los aspectos que mencionó están la disponibilidad de maquinaria y la coordinación de las decisiones entre organismos públicos.
Gobierno anticipa una temporada estival compleja
El subsecretario también advirtió que Chile deberá prepararse para una temporada estival marcada por distintos riesgos, entre ellos los incendios forestales, las altas temperaturas, el invierno altiplánico y episodios de florecimiento de algas nocivas en el sur.
Mientras el Ejecutivo sostiene que sus criterios de actuación son los mismos para todas las regiones, las diferencias en los tiempos de respuesta mantienen abierta la discusión sobre la gestión de las emergencias y las desigualdades territoriales.
El desafío no solo consiste en desplegar ayuda una vez ocurrida una catástrofe, sino también en fortalecer la prevención, asegurar la coordinación entre los organismos públicos y garantizar que las comunidades con mayores dificultades de acceso reciban una respuesta oportuna.
El Maipo



