Una de las obras más emblemáticas del patrimonio artístico de Ñuble volvió a ver la luz después de permanecer oculta durante más de cinco décadas. Se trata del mural “Principio a fin”, del reconocido artista chillanejo Julio Escámez, descubierto bajo 19 capas de pintura al interior del edificio de la Municipalidad de Chillán.
Durante años se creyó que la obra había desaparecido para siempre. Tras el golpe de Estado de 1973, el mural fue cubierto durante la dictadura militar y, con el paso del tiempo, se extendió la versión de que había sido destruido junto con parte de la infraestructura donde originalmente se encontraba.
Una investigación permitió confirmar que el mural seguía intacto
La búsqueda comenzó en noviembre de 2021, cuando el arquitecto Carlos Inostroza recibió el encargo del municipio de verificar si aún existían rastros de la obra.
Las primeras exploraciones permitieron detectar vestigios de la pintura original, lo que dio paso a un delicado proceso de restauración que, poco a poco, ha ido revelando importantes fragmentos del mural.
Los especialistas determinaron que la creación permanecía protegida bajo al menos 19 capas de pintura aplicadas durante décadas, lo que permitió conservar gran parte de su composición original.
Un rescate para la memoria y el patrimonio
El hallazgo ha sido valorado como uno de los descubrimientos patrimoniales más relevantes de los últimos años en la Región de Ñuble. Expertos destacan que la recuperación de la obra no solo rescata una pieza de gran valor artístico, sino que también contribuye a preservar la memoria histórica de la ciudad.
“Principio a fin” es considerada una de las creaciones más representativas de Julio Escámez, artista cuya obra ha dejado una profunda huella en el arte mural chileno.
Más de medio siglo después de permanecer escondido, el mural vuelve a formar parte del patrimonio cultural de Chillán, transformándose en un símbolo de la recuperación de la memoria y de la importancia de conservar el legado artístico del país.
El Maipo




