Miles de personas participaron este domingo en distintas movilizaciones a lo largo del país para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. Bajo consignas como “Ni un paso atrás, cien pasos adelante”, organizaciones feministas, colectivos sociales y ciudadanas se congregaron en diversas ciudades para manifestarse por los derechos de las mujeres y la igualdad de género.
En Santiago, la principal marcha se realizó en el centro de la capital. La convocatoria comenzó en el sector de Plaza Italia y se extendió por la Alameda, donde una multitud avanzó entre pancartas, banderas y consignas. La jornada también incluyó intervenciones artísticas, música y performances, que acompañaron la movilización durante su recorrido.
La conmemoración de este año se desarrolló en un contexto político particular, marcado por el término del gobierno del presidente Gabriel Boric, cuyo mandato finaliza el próximo 11 de marzo. En ese escenario, organizaciones feministas han puesto énfasis en la necesidad de mantener y profundizar las políticas públicas vinculadas a la igualdad de género.
La vocera de la Coordinadora 8M, Vesna Madariaga, señaló que la movilización también busca reafirmar el carácter autónomo del movimiento feminista frente a los distintos gobiernos. Según explicó, las organizaciones se mantienen atentas al nuevo escenario político y a las eventuales definiciones que puedan surgir en materia de derechos de las mujeres.
Desde el Ejecutivo, en tanto, la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana, destacó los avances impulsados durante la actual administración y subrayó la importancia de dar continuidad a estas políticas más allá de los cambios de gobierno.
La secretaria de Estado reconoció que, tras el cambio de administración, el actual equipo pasará a observar estos desafíos desde la oposición, pero insistió en que las iniciativas orientadas a la igualdad de género requieren estabilidad y continuidad en el tiempo para consolidar sus resultados.
En esa línea, Orellana llamó a resguardar lo construido en los últimos años y planteó que la continuidad de las políticas públicas es fundamental para enfrentar problemáticas como la violencia de género, la desigualdad laboral y la falta de reconocimiento del trabajo de cuidados.
Las movilizaciones por el 8M no se limitaron a la capital. Durante la jornada también se registraron marchas y actividades en diversas ciudades del país, donde organizaciones locales realizaron concentraciones, actos culturales y encuentros comunitarios para conmemorar la fecha.
De esta manera, el 8 de marzo volvió a reunir a miles de personas en Chile en una jornada que combinó memoria histórica, reivindicaciones sociales y debate político sobre el futuro de la agenda de género en el país.
El Maipo




