El difícil momento de Manchester United sumó un nuevo capítulo negativo tras caer por 2-1 frente a Brighton en Old Trafford, resultado que significó la eliminación en la tercera ronda de la FA Cup y dejó al equipo prácticamente sin opciones de aspirar a títulos en la temporada.
El conjunto visitante golpeó temprano y expuso, una vez más, las fragilidades defensivas del United. A los 12 minutos, Brajan Gruda aprovechó un rebote dentro del área luego de un despeje sobre la línea de Lisandro Martínez y abrió el marcador, en un inicio de partido que ya anticipaba una noche complicada para los locales.
Antes del entretiempo, Brighton estuvo muy cerca de ampliar la ventaja tras un error en la salida del arquero Sanne Lammens, que dejó a Danny Welbeck de cara al gol. Sin embargo, el exdelantero del United desperdició una ocasión inmejorable y mantuvo con vida a su antiguo club.
En el segundo tiempo, el equipo dirigido de manera interina por Darren Fletcher —tras la salida de Rúben Amorim— intentó reaccionar, pero volvió a chocar con su falta de ideas y efectividad. A los 64 minutos, Welbeck tuvo su revancha: recibió una asistencia de Gruda y sacó un potente remate que se clavó en el ángulo, estableciendo el 2-0 sin celebraciones contenidas.
Recién en el tramo final llegó la ilusión para los hinchas locales. A los 85 minutos, Benjamin Sesko descontó y le puso algo de suspenso al cierre del encuentro. No obstante, cualquier intento de remontada se vio condicionado por la expulsión del joven Shea Lacey, quien vio dos tarjetas amarillas en cuestión de minutos y dejó a su equipo con uno menos.
Con empuje más que con fútbol, Manchester United buscó el empate en los instantes finales, pero el resultado no se modificó. La eliminación en la FA Cup profundiza la crisis del club y aumenta la presión en Old Trafford, donde el descontento crece y las soluciones parecen no llegar.
El Maipo



