(Brasilia) El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó hoy la persecución contra Cuba y dejó ver que la crisis en la isla no es resultado de incapacidad productiva, sino de quienes quieren verla con privaciones.
Al intervenir en la apertura de la Reunión Ministerial de la 39 Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, el mandatario manifestó que Cuba no está pasando hambre porque no sepa producir ni construir su energía.
Cuba está pasando hambre porque no quieren que tenga ciertas cosas que todo el mundo debería tener, afirmó Lula sobre el país caribeño, el cual se encuentra sometido hace más de 60 años a un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos y recientemente recrudecido por el Gobierno de Donald Trump.
Ese pronunciamiento del gobernante brasileño, que fue recibido con aplausos del auditorio, ocurrió en el contexto de sus críticas a la postura de muchos líderes del mundo que se enfocan en hacer la guerra en lugar de priorizar la lucha contra el hambre.
“Supongamos que no se ayuda a Cuba por persecución ideológica. Entonces no vamos a ayudar a Cuba, porque Cuba es un país comunista. Ayuda a Haití, que sufre tanta o incluso más hambre que Cuba y está dominado por las pandillas”, apuntó.
A partir de ese ejemplo, amplió el debate hacia el hecho de que otros pueblos están esperando un gesto, en un contexto de crecimiento económico global y fuerte concentración de la riqueza.
Lula expresó que algunas empresas consiguen ganar más dinero por año que el Producto Interno Bruto de muchos países y ese dinero está concentrado en manos de pocos. ¿Cuándo vamos a resolver eso?, inquirió.
Para el jefe de Estado, el hambre no puede tratarse como un asunto secundario que dependa de la eventualidad de recursos sobrantes e insistió en que debe asumirse como prioridad cero y como un derecho sagrado. “Todo el mundo tiene que tomar café, almorzar y cenar todos los días”.
Además, el presidente brasileño vinculó la persistencia de ese flagelo con la historia de expoliación y desigualdad en América Latina, y recordó que cuando la región tuvo oro y plata “se lo llevaron”, y que durante mucho tiempo se aprovechó su trabajo con salarios bajos.
¿Cuándo vamos a despertar para decir queque no queremos pedir de favor? Queremos, de forma soberana, dar alimentación a nuestro pueblo en cualquier país de América Latina, expresó.
El mandatario agregó que el hambre solo existe porque hay un exceso de irresponsabilidad en aquellos que fueron elegidos para tener responsabilidad.
De acuerdo con Lula, mientras los pobres sigan siendo invisibles para las máquinas burocráticas y los jefes de Estado, el mundo continuará atrapado en conflictos que desvían recursos de la tarea esencial de garantizar comida y dignidad para todos.
El Maipo/PL




