Por Imanol R.H.
Incendios forestales Amazonía brasileña: mínimos 2025. Según datos oficiales, la Amazonia brasileña registró más de 43 mil incendios forestales en 2025, lo que implica una disminución del 69 % con respecto a 2024 y constituye la cifra más baja en 28 años.
Los expertos relacionan esta marcada disminución con varios factores: unas condiciones climáticas más suaves con periodos de sequías más cortos y menos intensos y la ausencia de los efectos de El Niño, que en años anteriores exacerbaron la vulnerabilidad a los incendios en extensas áreas.
En contraste, en 2024 se registraron 140.328 incendios, la cifra más alta en 17 años, impulsados por una sequía histórica y por un nivel de precipitaciones muy por debajo del promedio. Estas condiciones destruyeron casi 18 millones de hectáreas.
Incendios forestales en la Amazonía brasileña alcanzan su mínimo en casi tres décadas
La selva amazónica brasileña cerró 2025 con 43.033 incendios, el dato más bajo desde que existen registros satelitales, según el Gobierno.
La Amazonía brasileña registró 43.033 incendios forestales en 2025, un número en un 69 % inferior al de 2024 y el menor en los últimos 28 años, informó este jueves el Gobierno.
El número de focos de calor medido en 2025 por las imágenes de satélite del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) en la parte brasileña de la mayor selva tropical del mundo fue el menor para un año desde que el indicador comenzó a ser medido en 1998.
Menos sequía y ausencia de El Niño, claves de la reducción
La fuerte caída de los incendios forestales en la Amazonía es atribuida por los especialistas a las condiciones climáticas menos severas que en 2024, a períodos de sequía menos largos y rigurosos, y a que el país no sintió los efectos del fenómeno de El Niño.
Tal fenómeno meteorológico hizo que Brasil registrara en 2014 su mayor sequía desde 1950, con problemas de escasez de agua en el 58 % del territorio nacional.
La mayor selva tropical del mundo registró en 2024 un total de 140.328 incendios, un número en un 42 % superior al de 2023 y el mayor en 17 años, debido a esa histórica sequía y a que las lluvias se ubicaron muy por debajo del promedio histórico.
Caída histórica del área quemada y de la deforestación
El impacto de tales cambios climáticos severos en el ecosistema resultó en 17,9 millones de hectáreas de vegetación destruida en la Amazonía en 2024, que correspondieron al 58 % de toda el área consumida por incendios forestales en Brasil, según un estudio de la red MapBiomas.
Por el contrario, en los primeros diez meses de 2025, según los últimos datos de MapBiomas disponibles, el área destruida por los incendios en todo Brasil se redujo en un 64,6 %, hasta 9,9 millones de hectáreas.
La reducción del área destruida por los incendios en la Amazonía hasta octubre llegaba al 75 %.
El papel del monitoreo satelital del INPE
Por los mismos motivos climáticos que redujeron los incendios en la Amazonía, el número de focos de calor medidos por los satélites en todo Brasil cayó un 51 % en el último año, desde 278.229 en 2024 (el mayor número desde 2010) hasta 136.248 (el menor número desde 2018).
La disminución de los incendios también contribuyó para una caída del 17,4 % en la deforestación de la Amazonía en los diez primeros meses de 2025, en la comparación con el mismo período de 2024.
Según datos igualmente del INPE , entre enero y noviembre de 2025 fueron desforestados en la Amazonía 5.013 kilómetros de vegetación nativa, la menor área destruida para el período desde 2008.
Uno de los compromisos de Gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, es eliminar por completo la deforestación ilegal de la Amazonía hasta 2030.
El compromiso de Brasil de acabar con la deforestación ilegal
El líder progresista reafirmó ese compromiso en noviembre pasado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambios Climáticos (COP30), realizada en la ciudad brasileña y amazónica de Belém, en donde también lanzó el Fondo de Florestas Tropicales para Siempre, una herramienta para combatir la deforestación en países que aún cuentan con extensas áreas boscosas.
Durante los primeros diez meses de 2025, la superficie quemada en Brasil se redujo un 64,6 %, mientras que las pérdidas en la Amazonia disminuyeron un 75%. Las olas de calor también disminuyeron drásticamente, lo que refleja una mejora general en las condiciones ambientales.
El que hubiera menos incendios implicó una reducción del 17,4 por ciento en la deforestación de la Amazonia, alcanzando el nivel más bajo desde 2008. El gobierno brasileño reafirmó su compromiso de, a través de la cooperación internacional, poner fin a la deforestación ilegal para 2030.
El Maipo/Ecoticias



