El canciller ruso advirtió que las agresiones contra Irán podrían desencadenar una carrera armamentista nuclear en Oriente Medio y recordó el destino de Muammar Gaddafi.
Moscú denuncia “excusas” de Washington
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, lanzó este martes una fuerte crítica a la política exterior de Washington, afirmando que Estados Unidos evita la confrontación directa con naciones que poseen capacidades nucleares probadas. Según el diplomático, la Casa Blanca utiliza “excusas” para justificar sus ofensivas contra Irán, ignorando que la disuasión nuclear es el factor que realmente dicta el comportamiento de las potencias internacionales.
El “espectro de Gaddafi” y la proliferación
Durante una rueda de prensa tras reunirse con su homólogo de Brunéi, Lavrov reveló que diversos interlocutores en Oriente Medio han vuelto a poner sobre la mesa el caso de Muammar Gaddafi. El exlíder libio renunció voluntariamente a su programa de armas de destrucción masiva, una decisión que, para muchos analistas regionales, facilitó su violento derrocamiento años después.
Lavrov advirtió que la actual presión militar de EE. UU. e Israel sobre Teherán podría generar un efecto contraproducente:
- Impulso nuclear: La amenaza de guerra podría forzar a Irán a buscar armamento atómico como garantía de supervivencia.
- Efecto dominó: Otros países árabes vecinos podrían seguir el mismo camino para equilibrar el poder regional.
- Inestabilidad: Un “arco de proliferación” que elevaría drásticamente el riesgo de un conflicto a gran escala.
Sin evidencia de armas en Irán
El jefe de la diplomacia rusa fue enfático al señalar que ni el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ni los propios servicios de inteligencia estadounidenses han presentado pruebas concluyentes de que Irán esté fabricando ojivas nucleares.
“Todavía no vemos evidencia de que Irán estuviera desarrollando armas nucleares”, subrayó Lavrov, cuestionando el pilar central de la escalada de hostilidades.
Impacto regional y postura de Rusia
Para el Kremlin, la agresión militar ya está pasando factura. Lavrov destacó que los países árabes están sufriendo costos económicos y pérdidas humanas debido a una crisis que ya se vive como una guerra abierta en la región.
Finalmente, el canciller reafirmó que Rusia se opone a cualquier intervención extranjera y aboga por un marco de cooperación internacional que garantice la seguridad nuclear global sin recurrir al uso de la fuerza.
El Maipo
Fuentes: Sputnik- TeleSur




