Lo informó la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde), precisando que la región alcanzó durante el cuarto mes del 2026 un volumen total de 318 millones de barriles de crudo.
El reporte técnico destaca la sólida capacidad operativa de las instalaciones de extracción y refinación de América Latina y el Caribe, que han logrado mantener niveles continuos de oferta pese a las crecientes tensiones geopolíticas derivadas de la guerra contra Irán lanzada por EEUU e Israel, que afectan al mercado energético global.
En cuanto al sector del gas natural, la extracción regional ascendió a 21.700 millones de metros cúbicos durante el mismo período, lo que representa un incremento del 8,5 % en comparación con abril del año anterior. El informe remarca que más del 70% de la producción gasífera fue destinada al abastecimiento interno, consolidando un alto grado de autonomía energética que protege a los países de la zona frente a posibles interrupciones o volatilidades en los flujos del comercio internacional, a diferencia de lo que está sucediendo en la Unión Europea.
La oferta de gas natural dentro del continente continuó fuertemente concentrada en cinco actores clave, los cuales sumaron el 80% del volumen total extraído. Argentina y Trinidad y Tobago lideraron el segmento con una cuota de participación del 22% cada uno; seguidos por Brasil, con un 14%; Bolivia, con un 12%, y México, con un 10%. El 20% restante de la producción se distribuyó entre Venezuela, Perú, Colombia y Ecuador.
Respecto a las dinámicas de importación e intercambio de hidrocarburos, el organismo técnico señaló que el 54% del valor total de las compras externas de petróleo realizadas por los países de América Latina y el Caribe correspondió a operaciones intrarregionales. Esta preferencia por proveedores locales ha reducido la dependencia directa hacia mercados extrarregionales, amortiguando los impactos derivados de la inestabilidad geopolítica.
Asimismo, la Olacde enfatizó que la posición estratégica de la región continúa fortaleciéndose en la escala global, recordando que Latinoamérica y el Caribe representaron aproximadamente el 11% del suministro mundial de petróleo durante el último año. Los analistas del organismo resaltan que el sostenido flujo extractivo y el desarrollo de la infraestructura local sitúan a la zona en un punto favorable para mitigar desabastecimientos coyunturales.
La organización multilateral subrayó, sin embargo, la urgencia de profundizar los lazos de integración operativa y comercial entre los Estados miembros. De acuerdo con la Olacde, acelerar la ejecución de interconexiones energéticas, desarrollar infraestructura transfronteriza y firmar nuevos acuerdos intrarregionales resulta indispensable para garantizar la resiliencia del sector y consolidar definitivamente la seguridad energética de las naciones latinoamericanas y caribeñas.
El Maipo/PL




