El nuevo cargo se suma a los de narcotráfico y tráfico de armas que Washington le endilga al matrimonio venezolano para justificar la invasión y bombardeo de Venezuela el 3 de enero, cuando secuestró al mandatario y su esposa y los trasladó a una cárcel en Brooklyn.
Ahora, la Fiscalía sostiene que el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores utilizaron una estrategia de “represión y torturas” contra opositores, militares y presos, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, para mantenerse en el poder.
Según la acusación, “los abusos de las autoridades venezolanas contra ciudadanos estadounidenses” incrementaban a medida que la Administración estadounidense subía de tono la retórica contra Caracas.
El Maipo/Sputnik



