El Presidente electo, José Antonio Kast, anunció la paralización inmediata del proceso de traspaso de mando con el gobierno del Mandatario Gabriel Boric, argumentando desconfianza respecto de los antecedentes entregados por la actual administración.
La determinación se produjo luego de una reunión en La Moneda que se extendió por poco más de veinte minutos y que tenía como uno de sus puntos centrales el proyecto de cable submarino entre Chile y China. Tras ese encuentro, las versiones públicas de ambas partes evidenciaron profundas diferencias sobre el contenido de conversaciones previas y el nivel de información compartida.
Desde la Oficina del Presidente Electo, Kast sostuvo que en los últimos días se generó una controversia respecto de lo que significa informar formalmente versus solo mencionar determinados asuntos. Según relató, el 18 de febrero recibió un llamado del actual Mandatario en el que se abordaron temas como niñez, migración, la situación en la Macrozona Sur y, de manera más general, el proyecto del cable y sus implicancias internacionales.
No obstante, el líder electo aseguró que el nivel de detalle fue insuficiente y manifestó preocupación por otros antecedentes que —a su juicio— no han sido plenamente transparentados, particularmente en materia fiscal. En esa línea, cuestionó la claridad de las cifras sobre el estado de las finanzas públicas.
El punto de quiebre se produjo cuando, durante la reunión más reciente, Kast solicitó una aclaración pública respecto de declaraciones emitidas por Boric sobre una supuesta advertencia temprana en torno al proyecto tecnológico. Al no alcanzarse un entendimiento, el Presidente electo decidió suspender las reuniones bilaterales entre ministros entrantes y salientes.
Como medida alternativa, anunció la conformación de una fuerza de tarea administrativa destinada a recopilar información desde ministerios, organismos autónomos y entidades como la Contraloría y el Consejo para la Transparencia. El objetivo, explicó, es contar con antecedentes suficientes para contrastarlos una vez que asuma el nuevo gobierno el 11 de marzo.
Kast también marcó diferencias en el estilo de conducción, señalando que su forma de abordar los asuntos es más estructurada y menos inmediata que la de su antecesor.
Con esta decisión, la transición presidencial entra en una fase inédita, marcada por la suspensión de instancias formales de coordinación y un clima de desconfianza entre ambas administraciones.
El Maipo




