Con una ceremonia marcada por la innovación y un despliegue audiovisual inédito, este viernes se dio inicio oficial a los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 en Milán. La capital lombarda fue escenario del encendido de la llama olímpica, dando paso a una cita que se desarrollará hasta el 22 de febrero y que reunirá a la élite de los deportes de invierno.
El histórico Estadio Giuseppe Meazza, conocido mundialmente como San Siro, albergó el acto inaugural de unos Juegos que destacan por su formato descentralizado. Por primera vez en la historia del evento, la organización encendió dos pebeteros de manera simultánea: uno en Milán y otro en Cortina d’Ampezzo, separados por más de 400 kilómetros, en una señal clara de la magnitud territorial de esta edición.
La inauguración reflejó el carácter expansivo de los Juegos de Invierno más extensos realizados hasta ahora, con competencias repartidas en seis sedes italianas y un área que cubre cerca de 22 mil kilómetros cuadrados. En ese contexto, 92 delegaciones desfilaron ante el mundo, apoyadas por una puesta en escena que combinó transmisiones en paralelo desde localidades emblemáticas como Livigno, Predazzo y Cortina.
El Team Chile también tuvo su momento durante el desfile, apareciendo en pantalla con un vestuario especialmente diseñado para la ocasión. La delegación nacional estará representada por tres deportistas en competencia. Stephanie Joffroy dirá presente en el esquí acrobático, alcanzando su tercera participación en unos Juegos Olímpicos de Invierno. A ella se suma Matilde Schwencke, esquiadora alpina de 22 años, formada deportivamente en Estados Unidos y llamada a proyectarse en el circuito internacional.
El tercer representante chileno será Sebastián Endrestad, fondista que vivirá su estreno olímpico tras una destacada temporada, en la que logró ubicarse entre los 100 mejores del mundo en una fecha de la Copa del Mundo disputada en Trondheim, Noruega.
Cabe destacar que Henrik von Appen también formó parte del desfile inaugural del Team Chile, aunque no podrá competir en Italia debido a las lesiones sufridas recientemente en la Copa del Mundo de Crans-Montana, en Suiza.
La ceremonia, que se extendió por cerca de tres horas, tuvo a la música como uno de sus ejes centrales. Laura Pausini interpretó el himno italiano, Mariah Carey emocionó al público con el clásico “Volare (Nel blu, dipinto di blu)” y Andrea Bocelli fue el encargado de cerrar una noche cargada de simbolismo y espectáculo.
El Maipo



