Por Mongabay Latam
Tres áreas protegidas en Bolivia se consolidan como refugios clave para especies emblemáticas como el jaguar, el oso andino y el cóndor. Se trata de las reservas Mandiyurenda, el Cañón del Pilaya y la Serranía de Sunsas.
Desde el Chaco hasta los Andes y la Amazonía, comunidades indígenas y pobladores locales lideran la conservación de estos territorios estratégicos para la biodiversidad y el agua.
Mandiyurenda, la nueva área protegida en el Chaco boliviano que cuida al jaguar y el agua

El jaguar y el oso de anteojos están resguardados gracias a la creación de Mandiyurenda, un área protegida en el Chaco boliviano al cuidado de 14 comunidades indígenas guaraníes. Allí, la conservación del agua es una de las principales tareas.
Bolivia: el Cañón de Pilaya, el sexto más profundo del mundo, da otra oportunidad al cóndor y al oso andino

En el sur del país, el Cañón del Pilaya, el sexto más profundo del mundo, también se consolida como un refugio para especies amenazadas como el cóndor andino y el oso andino. Esta reserva, de 26 mil hectáreas, es administrada por los pobladores de 11 comunidades.
Serranía de Sunsas: un santuario poco explorado en Bolivia que protege 176 especies de aves

La nueva área protegida Serranía de Sunsas, en Santa Cruz, es un santuario para la conservación de 176 especies de aves y nacientes de agua dulce vitales para varias comunidades.
Imagen principal: Cachorro de oso de anteojos en el Parque Nacional Llanganates. Foto: Ministerio de Ambiente
El Maipo/Mongabay




