La institución benefició a más de 13 mil agricultores de la región con programas enfocados en inversión productiva, sustentabilidad y comercialización, priorizando además el trabajo con juventudes rurales.
El Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) de la Región del Biobío informó que cerró al 2025 con una ejecución presupuestaria de $18.400 millones, recursos que se distribuyeron estratégicamente para fortalecer la pequeña agricultura regional: 43% destinado a inversiones productivas, 31% al desarrollo de capacidades y 26% a créditos de corto y largo plazo.
El trabajo benefició directamente a 13.362 agricultores y agricultoras de la región, con una agenda enfocada en la modernización del sector, la adopción de modelos de producción sostenibles y el fortalecimiento de la vida rural.
“Hemos impulsado una agenda orientada a modernizar la pequeña agricultura, avanzar hacia modelos de producción más sostenibles, fortalecer la vida rural y contribuir a la seguridad alimentaria de la región”, explicó la directora regional de INDAP Biobío, Fabiola Lara.
Juventudes rurales: apuesta por el relevo generacional
Uno de los énfasis de la gestión 2025 fue el trabajo con jóvenes rurales, segmento que representa el 14% de los usuarios acreditados en INDAP Biobío, con un total de 2.469 personas entre 18 y 40 años.
El hito más destacado fue la puesta en marcha del programa Mi Primer Negocio Rural, que benefició a 30 jóvenes con un presupuesto de $289 millones para inversiones productivas, capital de trabajo, asesoría técnica y acompañamiento por tres años. Los emprendimientos en desarrollo abarcan áreas como turismo rural, avicultura, apicultura y hortalizas.
A nivel nacional, INDAP lanzó además la primera Política Nacional de Juventudes Rurales y los programas Tierras Vivas —convenio con Bienes Nacionales para arriendo de terrenos fiscales— y Tierra Joven, que facilita el acceso a la primera tierra productiva mediante crédito preferente con BancoEstado.
“El trabajo con jóvenes es prioritario porque de ellos depende el relevo generacional en la agricultura. Sabemos que enfrentan barreras como acceso a tierras y financiamiento para emprender, por eso desde INDAP impulsamos iniciativas para ir acortando esas brechas”, señaló Lara.
Agricultura sostenible frente al cambio climático
Durante 2025, INDAP Biobío celebró el egreso del primer grupo de 72 beneficiarios del Programa de Transición a la Agricultura Sostenible (TAS), con resultados destacables: el 80% de los participantes aplica hoy tres o más prácticas agroecológicas.
El programa permitió establecer cuatro Faros Agroecológicos en Cañete, Curanilahue, Yumbel y Florida, y se abrió un nuevo ciclo de dos años para continuar expandiendo estas prácticas.
Paralelamente, 35 productores participaron en un curso de Transición Agroecológica ejecutado por la Universidad Católica de la Santísima Concepción, mediante convenio INDAP-SENCE, fortaleciendo conocimientos en manejo de suelos, biodiversidad y reducción de insumos externos.
En materia preventiva, un convenio regional entre INDAP y CORMA permitió desarrollar capacitaciones sobre riesgo de desastres en las tres provincias, beneficiando a usuarios y equipos técnicos de los programas PRODESAL y PDTI, que en conjunto atienden a cerca de 12 mil agricultores.
Recientemente se implementó además una capacitación especializada en pastoreo estratégico como herramienta preventiva frente a incendios, desarrollada en Santa Juana junto a la organización Buena Cabra.
Comercialización: acercando el campo a la ciudad
INDAP reforzó los circuitos cortos de comercialización a través de la Feria del Vino, Feria de Artesanías y Pueblos Originarios, Feria de las Campesinas y Campesinos, y Feria de las Flores, instancias que reunieron en Concepción a cerca de 70 expositores regionales.
Un avance significativo fue la inauguración de dos nuevos Mercados Campesinos en Cabrero y Yumbel, alcanzando un total de 17 mercados activos en la región que benefician a cerca de 350 agricultores con espacios establecidos y mobiliario para ofrecer sus productos.
Complementariamente, un convenio regional entre INDAP y la Seremi de Salud permitió asesorar a productores en la tramitación de resoluciones sanitarias, beneficiando a una decena de emprendimientos agroalimentarios que avanzan en formalización y acceso a nuevos mercados.
Por suparte, la seremi de Agricultura del Biobío, Pamela Gatti, destacó que el trabajo desarrollado ha permitido fortalecer capacidades y redes que quedan instaladas en las comunidades rurales. “Nuestro esfuerzo ha estado orientado a dejar bases sólidas en materia de sostenibilidad productiva, comercialización y apoyo al emprendimiento rural, porque sabemos que estos avances tienen un impacto directo en la vida de las comunidades y en la seguridad alimentaria del país”, señaló.
El Maipo



