La alcaldesa Paula Gárate denunció la existencia de verdaderos “guetos” en la comuna, donde propietarios inescrupulosos cobran entre $150.000 y $200.000 mensuales por una pieza a migrantes en situación irregular, señaló la autoridad en entrevista exclusiva a Radio Prensa de Melipilla.
La comuna de Melipilla enfrenta una grave crisis de habitabilidad que afecta a cientos de migrantes, muchos en situación irregular, quienes viven hacinados en condiciones precarias y son víctimas de un modelo de negocio inmobiliario abusivo.
La alcaldesa Paula Gárate fue categórica al describir la situación: existen barrios y sectores que funcionan como verdaderos guetos, donde propietarios arriendan de manera inescrupulosa piezas y recintos a precios usureros. “Donde debieran vivir cuatro o cinco personas están viviendo 20”, denunció la autoridad comunal al medio.
El arriendo de una simple pieza oscila entre los $150.000 y $200.000 mensuales, aprovechándose de la vulnerabilidad de migrantes que carecen de cédula de identidad o documentación regular.
Tragedias anunciadas
Gárate advirtió que los incendios y siniestros que han ocurrido en la zona no son accidentes aislados, sino la consecuencia directa de la sobrecarga eléctrica en instalaciones que no están diseñadas para soportar tal densidad poblacional.
La tragedia reciente de las niñas bolivianas en la población Teniente Merino ejemplifica esta realidad. Muchos de estos asentamientos nacieron de forma irregular, careciendo de estándares básicos de urbanización y electrificación.
“Ante cualquier recarga eléctrica, dos hervidores que se enchufen al mismo tiempo o un calefactor provoca este tipo de tragedias”, explicó la alcaldesa.
Limitaciones municipales
Uno de los principales obstáculos para abordar el problema son las limitadas herramientas legales del municipio. Gárate explicó que no pueden ingresar a propiedades privadas sin una orden judicial, lo que dificulta la fiscalización.
Para 2026, el municipio implementará un plan que combina fiscalización, campañas de concientización y denuncia. “Tenemos que hacer un trabajo más colaborativo que fiscalizador 100%”, señaló la alcaldesa, reconociendo las limitaciones de personal y facultades.
Propuestas de solución
La autoridad comunal hizo un llamado al gobierno central para establecer lineamientos claros, proponiendo la implementación de visas temporales de trabajo similares a las planteadas por el presidente electo José Antonio Kast.
“Tener a la gente boliviana, peruana, colombiana o venezolana con una visa temporal de trabajo, pero bajo control, bajo supervisión, con la posibilidad de que puedan acceder a servicios básicos”, propuso Gárate.
La alcaldesa sugirió replicar el modelo que permite a hijos de extranjeros acceder a educación en colegios municipales, evitando que la población migrante quede a merced de la clandestinidad.
Finalmente, Gárate apeló a la responsabilidad de los vecinos de Melipilla para denunciar estos abusos, señalando que abordar esta crisis será una prioridad para el año que comienza.
La tragedia que enluto Melipilla
Recordemos que una familia boliviana fue devastada por un incendio que cobró la vida de cuatro niñas durante la madrugada del 1 de enero en la comuna de Melipilla, Región Metropolitana.
Cuatro hermanas de nacionalidad boliviana, de 5, 8, 13 y 15 años, murieron durante el incendio registrado en la noche de Año Nuevo en Melipilla, logrando su madre salvar con quemaduras en su brazo.
El Maipo
El Maipo



