El académico de la Universidad de Chile y analista político, Ernesto Águila presentó en Santiago su libro Gente en transición. (catorce historias).
El libro, publicado por RIL Editores, fue presentado por Pierina Ferreti, Directora Ejecutiva de Nodo 21, y del escritor Gonzalo León en el Restaurante La Casa en el Aire de Santiago.

Reseña del libro
Un libro de cuentos no tiene porqué tener una estructura o una temática que los articule: cada cuento debe defenderse por sí mismo. Pero, en este caso estamos frente a un libro cuyas historias tienen un denominador común, no necesariamente en las tramas pero si en los personajes, en las atmósferas y un cierto trasfondo histórico situado en la dictadura y la transición.
El epígrafe que abre el libro resulta significativo para entender el texto en su conjunto: El descenso seduce/ así como el ascenso antes sedujo (…) Nunca la derrota es solo derrota— el mundo que abre es siempre un lugar antes insospechado”, del poeta norteamericano William Carlos Williams.
En general, el libro retrata personajes que arrastran derrotas políticas o personales, pero que viven y sobreviven tratando de rehacerse, de mantener una dignidad mínima, a veces marginal, que los redime. Cada personaje busca a su manera, ese lugar nuevo e insospechado que puede abrir una derrota.
El libro tiene ironía y humor, lo que contribuye a que las historias no caigan en un tono dramático o melodramático. No falta cierta picaresca de la academia universitaria, del mundo de los poetas, de la política, o de las clases sociales chilenas.
Dos cuentos destacaría de manera especial: Anomalía salvaje y Gente en transición (cuento que da nombre al volumen). Son dos historias distintas, pero donde se entrelazan los mismos personajes.
En Anomalía Salvaje dos “veteranos de los 80” se encuentran en un supermercado. A uno, con la democracia, le ha ido muy bien la vida, mientras el otro se la debe ganar de corpóreo de elefante del Jumbo. Unos pudieron integrarse, para otros esto no fue posible. No a todos/as les fue bien y la nostalgia por ese momento en que fueron o creyeron ser importantes es lo que los abriga y protege aún.
Por su parte, en el cuento Gente en Transición, se encuentra un grupo de amigos ochenteros en torno a un asado. Se reúnen a recordar batallas y batallitas. Un pasado de glorias que están cada día más lejanas y han ido perdiendo importancia. El epígrafe de Marguerite Yourcenar es muy elocuente: “a la larga las máscaras se convierten en rostro”.
En esos dos cuentos, está en parte, la historia de la generación del 80, la cual no ha terminado de contar su versión de los hechos.
Destaca una escritura sobria, bien desarrollada y lo más importante emerge una sensibilidad y una voz propia. Encontrar esa voz es lo más complejo para un escritor.
Un libro que vale la pena leer, especialmente recomendable para ochenteros (y magallánicos), pero son historias con la universalidad suficiente que lo hará interesante para distintas generaciones y trayectorias biográficas.
La obra puede adquirirse en la página de RIL editores y en Buscalibre.
El Maipo