(Roma) En Sudán del Sur 7,8 millones de personas padecen una grave inseguridad alimentaria aguda, incluidos 2,2 millones de menores, indica hoy un reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Un análisis de esa institución, realizado de conjunto con expertos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), apunta que ese alto número de sursudaneses, el 56,0 por ciento de la población, enfrenta actualmente la Fase 3 o superior de Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (CIF).
La situación se complica cada día como consecuencia del conflicto armado en ese país africano y el desplazamiento poblacional provocado por el mismo, con riesgo de hambruna en las zonas más afectadas de ese país africano, y casi 700 mil niños en peligro de sufrir malnutrición grave y mortal, apunta ese estudio.
Entre las personas que se prevé que sufran inseguridad alimentaria aguda, 73 mil 300 se enfrentan al nivel de Catástrofe, el más grave de la escala, correspondiente a la Fase 5 de la CIF, con un aumento drástico del 160,0 por ciento con respecto a la última estimación.
Por otra parte, alrededor de 2,5 millones de personas se encuentran en el nivel de Emergencia, previsto en la Fase 4 de la CIF y otros 5,3 millones en habitantes de ese país se ubican en el de Crisis, la Fase 3 de dicha clasificación.
A la escalada del conflicto y los desplazamientos masivos se unen el declive económico, los impactos climáticos, las inundaciones y la producción agrícola por debajo de su capacidad, factores que reducen la disponibilidad de alimentos y limitan el acceso de las familias a alimentos suficientes, apunta el documento.
La difícil situación resultante de la desnutrición aguda se complica por la continuación de los enfrentamientos tras un cese formal del conflicto entre el presidente Salva Kiir, de la etnia Dinka y el vicepresidente Riek Machar, de la etnia Nuer, el cual se extendió de 2013 a 2018.
Actualmente, 2,2 millones de niños de entre 6 meses y 5 años sufren desnutrición aguda, lo que representa un aumento de 100 mil casos con respecto a hace seis meses.
En ese informe se señala que las partes en conflicto deben proteger a la población civil y facilitar la entrega de asistencia vital a la misma pues “sin una intervención rápida y a gran escala, el pueblo de Sudán del Sur corre el riesgo de enfrentar una catástrofe humanitaria irreversible”.
Rein Paulsen, director de la Oficina de Emergencias y Resiliencia de la FAO, señaló al respecto que en Sudán del Sur “debemos actuar con urgencia y de forma colectiva para proteger los medios de subsistencia, mantener la producción de alimentos y evitar que millones de personas más caigan en una situación de hambre aún mayor”.
El Maipo/PL




