La exposición “Planimetría literaria de la novela chilena” propone una mirada original a la narrativa nacional al analizar los espacios domésticos presentes en diversas obras literarias desde una perspectiva arquitectónica. La muestra, desarrollada por académicas de la Universidad Finis Terrae, se puede visitar de manera gratuita en la Biblioteca Nacional.
La iniciativa examina cómo las casas y lugares habitados dentro de las historias se transforman en elementos clave para comprender los relatos. Entre las obras incluidas en el recorrido se encuentran Casa de campo de José Donoso, La casa de los espíritus de Isabel Allende, Nocturno de Chile de Roberto Bolaño y Allegados de Ernesto Garratt.
Según explican desde el proyecto, la exposición busca demostrar que la arquitectura también puede convertirse en una herramienta de interpretación cultural, ya que permite observar y representar los espacios donde se desarrollan las narraciones literarias.
Un diálogo entre literatura, territorio y cultura
“Planimetría literaria de la novela chilena” es un proyecto de transferencia cultural que combina investigación académica, creación artística y divulgación. Su objetivo es explorar la relación entre literatura, territorio y formas de habitar, integrando distintas disciplinas.
La muestra —que previamente fue exhibida en la Universidad Finis Terrae— invita al público a recorrer de manera visual y conceptual diversos territorios simbólicos presentes en la narrativa chilena. A través de documentos, materiales y representaciones gráficas, se propone reflexionar sobre cómo los espacios físicos dentro de las novelas adquieren un significado identitario.
En total, el recorrido aborda siete obras de la literatura chilena: Casa grande de Luis Orrego Luco (1908), La mampara de Marta Brunet (1946), Casa de campo de José Donoso (1978), La casa de los espíritus de Isabel Allende (1982), El nadador de Gonzalo Contreras (1997), Nocturno de Chile de Roberto Bolaño (2000) y Allegados de Ernesto Garratt (2017), todas ellas caracterizadas por la relevancia que adquiere el espacio doméstico en sus tramas.
La investigadora responsable del proyecto, Patricia Poblete Alday, explica que en estas obras las viviendas no funcionan solo como escenarios narrativos. “Las casas revelan formas de habitar, de relacionarse y de imaginar el mundo, lo que permite interpretarlas también como reflejo de la sociedad”, señala.
Cuando la narrativa se convierte en plano arquitectónico
Como parte del proyecto, cinco estudiantes de la Escuela de Arquitectura elaboraron representaciones planimétricas de distintos espacios descritos en las novelas, traduciendo la ficción literaria a planos arquitectónicos. Este ejercicio busca evidenciar que la literatura no solo describe lugares, sino que también construye imaginarios urbanos y formas de vida doméstica.
La instalación de la muestra en la Biblioteca Nacional —donde permanecerá hasta marzo de 2026— constituye uno de los hitos del proyecto. Para Francisca Lange, académica de la Escuela de Literatura de la Universidad Finis Terrae y coinvestigadora de la iniciativa, su llegada a este espacio cultural representa un reconocimiento al trabajo interdisciplinario realizado.
Desde la Biblioteca Nacional también valoraron la propuesta por su aporte a la difusión de la literatura chilena. Según su directora, Soledad Abarca, la exposición ofrece una manera novedosa de acercar las novelas nacionales al público, al reunir literatura y arquitectura en un mismo espacio y mostrar cómo los lugares descritos en los relatos reflejan emociones, experiencias y contextos sociales.
El Maipo




