(Ciudad de Guatemala) El impuesto del uno por ciento a la transferencia de remesas desde los Estados Unidos, en vigor hoy, perjudicaría a familias de los migrantes y a economías receptoras como la de Guatemala.
A partir de esta fecha, pagarán el monto establecido quienes utilicen uno de los métodos de envío de dinero físicos especificados, lo cual, para diferentes organizaciones, empujaría miles de millones de dólares hacia canales no regulados.
Puede parecer fácil recaudar dinero gravando a los migrantes, pero eso no lo convierte en una política inteligente, señaló tiempo atrás un reporte del diario Los Ángeles Times.
La ministra de Economía chapaina, Gabriela García, destacó tres escenarios estimados por el Banco Central: el connacional que está trabajando tanto para enviar ese dinero, el medio por el cual llega, o los destinatarios.
El presidente de la Junta Monetaria y del Banco de Guatemala, Álvaro González, precisó que el impacto de la medida tiene poco efecto a nivel macroeconómico.
Sin embargo, describió cada escenario, como que los compatriotas en Estados Unidos absorban el monto del impuesto, en cuyo caso no habría afectación para este territorio centroamericano.
Si lo hacen los beneficiarios de las remesas, destinarían parte del dinero —usualmente dirigido al ahorro o la inversión, principalmente en vivienda— a cubrir el tributo, amplió.
Así mantendrían su consumo constante y la actividad económica tampoco vería las consecuencias de forma considerable, remarcó González.
Tras estas dos situaciones, expuso, las remesas familiares para el 2026 serían 234,5 millones de dólares menores, lo que significaría que, en lugar de recibir 23 mil 446 millones, ingresarían 23 mil 211,5 millones.
Esto representaría el 0,19 por ciento del producto interno bruto nominal, cifra que no modificaría la tasa de crecimiento económico real proyectada para ese año, que se mantendría en 3,9 por ciento, aseveró.
Como consideramos en otras ocasiones, enfatizó, aunque el impacto macroeconómico no es sustancial, sí es relevante a nivel de los hogares que reciben remesas y de los compatriotas en Estados Unidos.
El Maipo/PL



