(Londres) NPK Recovery, una empresa emergente británica dedicada a la agricultura sostenible, ha puesto en marcha un proyecto de tres años para cultivar 4.500 especies de árboles autóctonas y amenazadas utilizando fertilizante derivado de la orina humana. La iniciativa cuenta con el apoyo de una subvención de 435.627 libras esterlinas de la Comisión Forestal a través de su Fondo de Innovación para la Producción Forestal.
El fertilizante, producido a partir del procesamiento de la orina recolectada en grandes eventos públicos como el Maratón de Londres y el Festival Boomtown, se está probando en árboles por primera vez. Ensayos previos han demostrado que el producto tiene un rendimiento comparable al de los fertilizantes convencionales, que a menudo se fabrican mediante procesos que consumen mucha energía.
El proyecto comenzó con la plantación de una semilla de pino silvestre en el Parque Nacional Bannau Brycheiniog, lo que marcó el inicio de la implementación sobre el terreno. Las operaciones del vivero se gestionan en colaboración con Stump up for Trees, una organización benéfica dedicada a aumentar la cubierta forestal y la biodiversidad en la región.
Esta iniciativa surge en un contexto de aumento global de los precios de los fertilizantes, impulsado en parte por las tensiones geopolíticas que afectan a las cadenas de suministro. El proyecto busca explorar fuentes alternativas de nutrientes para mejorar la seguridad del suministro de fertilizantes y reducir la dependencia de insumos convencionales.
El sistema NPK Recovery procesa la orina en el punto de recolección mediante unidades de tratamiento móviles, convirtiendo el nitrógeno y otros nutrientes en un fertilizante estabilizado. Este método también reduce la presión sobre los sistemas de aguas residuales y disminuye el consumo de productos químicos.
Según los socios del proyecto, el ensayo evaluará la eficacia del fertilizante para favorecer el crecimiento de especies como el haya y el pino silvestre. El objetivo general es evaluar el papel de los sistemas circulares de nutrientes en la silvicultura y la agricultura.
Los ecosistemas forestales autóctonos del Reino Unido han sufrido un declive a largo plazo debido a plagas, enfermedades y especies invasoras. Datos del Woodland Trust indican que solo una pequeña proporción de los bosques autóctonos se mantiene en buen estado ecológico, con las consiguientes repercusiones en la biodiversidad, incluidas las poblaciones de aves.
Se espera que los resultados de este proyecto contribuyan a la investigación en curso sobre alternativas de fertilizantes sostenibles y su aplicación en sistemas forestales.
El Maipo/Agricultura Global




