La masiva incorporación de buses eléctricos al sistema Red Movilidad comienza a reflejar impactos concretos en la calidad de vida urbana. Así lo evidencian las últimas mediciones de ruido realizadas en la Alameda, principal eje vial de Santiago, que registraron una reducción histórica del 64% en comparación con los niveles observados en 2019.
Los resultados fueron presentados por los ministerios de Transportes y Telecomunicaciones y de Medio Ambiente, y confirman que la electromovilidad no solo contribuye a disminuir la contaminación atmosférica, sino también la acústica. Según las autoridades, el descenso del ruido está directamente asociado al aumento sostenido de buses eléctricos en circulación.
El ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, destacó que el país ha avanzado de forma consistente en la modernización del transporte público. Actualmente, Santiago cuenta con más de 3.800 buses eléctricos, cifra que representa cerca del 60% de la flota total, y que se espera supere las 4.400 unidades durante marzo próximo. Este proceso, añadió, también se está replicando en otras ciudades del país.
Desde el Ministerio del Medio Ambiente, la ministra Maisa Rojas subrayó los beneficios sanitarios que implica la reducción del ruido urbano, especialmente en zonas de alta circulación. Explicó que la contaminación acústica afecta el descanso, la concentración y puede generar problemas cardiovasculares, razón por la cual se han fortalecido las normas que regulan las emisiones sonoras de buses, vehículos y otras fuentes móviles.
Las cifras respaldan el impacto de esta política. De acuerdo con la estación de Monitoreo de Ruido ubicada en la Alameda, en hora punta matinal se registraron 73,5 decibeles en 2019, cifra que bajó a 71 decibeles en 2023 y alcanzó solo 69 decibeles en 2025, marcando el nivel más bajo desde que se realizan estas mediciones.
En tanto, la directora de Transporte Público Metropolitano, Paola Tapia, resaltó que la electromovilidad se ha consolidado como una política de Estado a lo largo de distintas administraciones. Junto con los beneficios ambientales, enfatizó el ahorro económico logrado gracias a las últimas licitaciones, que permitirán reducir costos anuales en más de 60 millones de dólares, además de disminuir en un 75% el material particulado y reducir significativamente el ruido en la ciudad.
El Maipo



