A través de talleres teórico-prácticos, el INIA Intihuasi capacitó a productores de la Agricultura Familiar Campesina (AFC) en el manejo invernal de frutales, clave para asegurar la calidad y rentabilidad de la fruta en la provincia del Huasco.
Impulso a la Agricultura Familiar Campesina
En el marco del programa de Agricultura Familiar Campesina (AFC), el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA Intihuasi) desarrolló dos intensas jornadas teórico-prácticas en la comuna de Alto del Carmen. La instancia permitió a los productores locales fortalecer sus conocimientos sobre la poda y el manejo invernal de diversas especies frutales presentes en el valle.
La actividad, coordinada por el equipo PRODESAL de la Municipalidad de Alto del Carmen, reunió a agricultores de distintos sectores de la comuna. Las capacitaciones estuvieron orientadas a la poda de producción y rejuvenecimiento de huertos, prácticas esenciales para mantener la productividad de los árboles, favorecer el ingreso de luz y mejorar la calidad comercial de la fruta, informó prensa del INIA Intihuasi.
Los tres pilares de una poda estratégica
El investigador de INIA Intihuasi, Giovanni Lobos, explicó que la poda cumple distintas funciones según la etapa de desarrollo del árbol, detallando que existen tres tipos principales:
- Poda de formación: Define la estructura del árbol durante sus primeros años.
- Poda de producción: Enfocada en favorecer el ingreso de luz y el desarrollo de estructuras frutales.
- Poda de renovación o rejuvenecimiento: Utilizada para recuperar huertos envejecidos que han perdido capacidad productiva, estimulando nuevos brotes vigorosos.
“La luz permite que las yemas, si están bien iluminadas, nutridas y fertilizadas, sean las encargadas de producir la fruta en la siguiente temporada. Si esas estructuras productivas están muy sombreadas, solamente se convierten en yemas vegetativas”, advirtió Lobos.
El especialista también derribó un mito común entre los productores: el miedo a podar en exceso. “Generalmente, los productores podan menos de lo que se debe realizar por temor a afectar la producción, pero ocurre lo contrario. La recomendación es eliminar entre un 20% y un 30% de las estructuras mal ubicadas en cada temporada”, indicó.
Calidad versus Volumen: El impacto en la rentabilidad
Durante las jornadas se destacó que la rentabilidad actual del negocio frutícola depende más de la calidad, el calibre y la condición comercial del producto que del volumen total cosechado. Una poda adecuada equilibra el crecimiento del árbol y la carga frutal, manteniendo además una altura idónea que facilita la cosecha y reduce los costos de manejo.
Asimismo, un manejo correcto prolonga sustancialmente la vida útil de los huertos. Según los antecedentes técnicos entregados:
- Un duraznero puede mantenerse productivo por cerca de 15 años.
- Un damasco puede extender su vida productiva hasta cuatro décadas mediante podas de renovación.
- En el caso de las higueras, la poda evita que la planta concentre recursos en madera poco útil, destinando su energía a brotes productivos.
Monitoreo del clima: Horas frío al alza
Junto con las labores de poda, los participantes analizaron la acumulación de frío, una variable fundamental para anticipar el comportamiento de los frutales.
Según los datos presentados por INIA, al 25 de mayo de 2026, la localidad de Alto del Carmen registraba 181 horas frío y 73 unidades frío, cifras significativamente superiores a las observadas en el mismo periodo de 2025 (162 horas frío y 53 unidades frío). Esta información técnica permitirá a los profesionales realizar recomendaciones precisas sobre el uso de reguladores de crecimiento en los próximos meses.
| Indicador Climático (Al 25 de mayo) | Año 2025 | Año 2026 |
| Horas Frío | 162 | 181 |
| Unidades Frío | 53 | 73 |
La voz de los productores
Los agricultores de Alto del Carmen valoraron profundamente la oportunidad de aprender directamente en terreno. Rubén Pallauta destacó el impacto de la demostración práctica: “Es una información totalmente válida porque desconocíamos muchas cosas y nuevas tecnologías. Desconocíamos que las higueras se podaban; ahora aprendimos todo el manejo desde que se planta hasta la producción”.
Por su parte, Borney Olivares agradeció que la capacitación llegara a sectores rurales alejados: “Compartir conocimientos en grupo es mucho más enriquecedor y también permite unirnos e integrarnos como comunidad”. En esa misma línea, Yubitza Bolados calificó la actividad como una experiencia clave para la economía familiar: “Si no tuviéramos estas instancias, tendríamos que buscar esta información por otros medios y muchas veces no contamos con los recursos para contratar a un especialista”.
Sobre el programa
Estas jornadas forman parte del programa “Transferencia Tecnológica para Mejorar la Rentabilidad de la Agricultura Familiar Campesina (AFC)”, ejecutado por INIA Intihuasi y financiado por el Gobierno Regional de Atacama, cuyo objetivo es acercar conocimientos técnicos de primer nivel para fortalecer el desarrollo agrícola y social de la región.
El Maipo




