Manchester City se negó a bajarse de la carrera por la Premier League y firmó una victoria de alto impacto en Anfield, donde remontó en los minutos finales para derrotar por 2-1 al Liverpool. El resultado mantiene al equipo de Pep Guardiola como firme perseguidor del Arsenal, del que ahora lo separan seis puntos, cuando el campeonato entra en su tramo decisivo.
El duelo fue intenso, tenso y cargado de episodios determinantes. Durante largos pasajes, el trámite se mantuvo equilibrado, con ambos equipos priorizando el orden táctico y el control de los espacios. Sin embargo, el golpe parecía llegar del lado local cuando, a quince minutos del final, Dominik Szoboszlai ejecutó un impecable tiro libre que dejó sin reacción al arquero ciudadano y encendió Anfield.
Lejos de derrumbarse, el City respondió con carácter y jerarquía. A los 84 minutos, Bernardo Silva apareció en el área para capitalizar una habilitación de Erling Haaland y decretar el empate, premiando la insistencia de un elenco que nunca dejó de buscar el arco rival.
El cierre fue digno de una final. En tiempo añadido, una infracción del portero Alisson Becker sobre Rayan Aït-Nouri derivó en penal para los visitantes. Haaland asumió la responsabilidad y, con absoluta sangre fría, transformó la ocasión en gol para sellar una remontada que silenció al estadio.
Liverpool tuvo una última oportunidad para rescatar un punto, pero una notable intervención del arquero del City ante un remate de Alexis Mac Allister evitó el empate. El pitazo final llegó en medio de la polémica, marcada por un gol anulado a Rayan Cherki y la expulsión de Szoboszlai, reflejo de la tensión con la que se vivieron los minutos finales.
Con este triunfo, el Manchester City suma tres puntos fundamentales y se mantiene al acecho del liderato, a la espera de un tropiezo del Arsenal. En contraste, el Liverpool sufre un duro revés que lo deja en la séptima posición con 39 unidades, complicando seriamente sus aspiraciones de meterse en la próxima temporada en competiciones europeas.
El Maipo



