El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ajustó los gravámenes sobre importaciones de acero, aluminio y cobre, con el objetivo de simplificar su aplicación y evitar prácticas de subdeclaración en el valor de los productos.
Washington mantendrá un arancel del 50% sobre los metales básicos bajo la Sección 232, pero introdujo cambios para los bienes derivados: aquellos con menos de 15% de contenido metálico quedarán exentos, mientras que los que superen ese umbral enfrentarán un arancel reducido del 25% aplicado al valor total de importación.
“Es más fácil, más sencillo, más directo. Para muchos productos será más bajo”, afirmó un funcionario para Reuters, al destacar que la reforma busca corregir distorsiones en un sistema considerado complejo, sin generar cambios económicos significativos, aunque podría elevar la recaudación en algunos casos.
El Maipo/PL




