En el marco de la celebración del Día Internacional de la Justicia Penal, las máximas autoridades del sistema penal global alzaron la voz para reivindicar el estado de derecho y blindar a las instituciones judiciales frente a las crecientes presiones políticas y la impunidad.
Esta efeméride conmemora el aniversario de la adopción del Estatuto de Roma, el tratado fundacional de la Corte Penal Internacional (CPI), diseñado para proteger a la humanidad del genocidio, los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el crimen de agresión.
Un frente unido contra la impunidad y la división
La Embajadora finlandesa Päivi Kaukoranta, Presidenta de la Asamblea de los Estados Partes (el órgano legislativo y de supervisión de la CPI), emitió una declaración contundente en la que definió la esencia de la justicia penal internacional:
“Se trata de defender el estado de derecho frente a la impunidad, la rendición de cuentas frente a la indiferencia y la cooperación frente a la división”.
Kaukoranta reafirmó el “compromiso inquebrantable” de la Asamblea para salvaguardar la independencia, la integridad y el futuro de la CPI. Asimismo, hizo un llamamiento global a la unidad: “Es imperativo que hoy permanezcamos unidos, afrontemos los desafíos y reforcemos nuestro apoyo a la Corte, a sus funcionarios y a quienes cooperan con ella”.
La CPI ante una actividad histórica y presiones externas
Por su parte, la presidenta de la CPI, la jueza japonesa Tomoko Akane, recordó la convicción compartida que dio vida al tribunal: garantizar que los crímenes más graves no queden impunes. Akane destacó que la Corte se encuentra en su momento de mayor actividad, atendiendo casos en diversas regiones del mundo, lo que demuestra la vigencia y necesidad de su misión.
No obstante, la magistrada no esquivó la compleja coyuntura actual, advirtiendo que el derecho internacional se enfrenta a una presión creciente, materializada tanto en ataques directos como en un debilitamiento del compromiso de los Estados.
Principios innegociables para la justicia global
Akane enfatizó los pilares que deben sostener a la institución en estos tiempos desafiantes:
- Independencia absoluta: Los tribunales internacionales deben operar libres de influencias y coacciones políticas para garantizar la equidad.
- Imparcialidad judicial: El Estado de derecho internacional no existe sin jueces imparciales que velen estrictamente por la ley.
- Resiliencia institucional: A pesar de las dificultades, la CPI se mantendrá firme en su mandato de hacer justicia a las víctimas.
Una responsabilidad compartida
Ambas líderes coincidieron en que la búsqueda de la justicia no es una tarea aislada, sino una responsabilidad compartida que depende del apoyo constante de los Estados Partes, el compromiso del personal de la Corte y el respaldo de la sociedad civil. El mensaje central de este aniversario es un recordatorio directo al mundo: no olvidar a quienes aún esperan justicia por las atrocidades cometidas en su contra.




