(Ramala) El Ejército israelí asesinó a 63 trabajadores de la prensa palestinos en 2025 y 256 desde el inicio del actual ciclo de violencia en octubre de 2023, denunció hoy una fuente del sector.
En su informe anual, el Comité por las Libertades del Sindicato de Periodistas Palestinos destacó que la mayoría de ellos murieron en la Franja de Gaza, devastada tras dos años de agresión israelí.
El pasado año fue uno de los más sangrientos y peligrosos para la libertad del trabajo periodístico en Palestina ante la escalada sin precedentes de crímenes y violaciones por parte de la ocupación, subrayó.
Junto a la muerte de los trabajadores del sector, también perdieron la vida muchos de sus familiares en ataques a sus hogares y campamentos de desplazados.
El documento señaló que esas acciones representan una forma de castigo colectivo y un intento de quebrantar la moral de los periodistas y disuadirlos de continuar su trabajo.
El informe también alertó sobre la destrucción y los ataques contra medios de comunicación, sus oficinas y equipos de transmisión y filmación, lo cual paralizó la infraestructura mediática e impidió la continuidad de la cobertura periodística.
Se registraron cientos de casos de detención, obstrucción de la cobertura e intimidación con armas de fuego, además de agresiones verbales, agregó.
Esta semana, el gremio reveló que solo en diciembre, el Ejército israelí cometió 99 violaciones contra el sector.
Afirmó que el objetivo es silenciar la verdad e impedir la documentación de los crímenes cometidos tanto en Cisjordania como en la Franja de Gaza.
Tales agresiones constituyen una flagrante violación del derecho internacional humanitario, en particular del artículo 79 del Protocolo Adicional I a los Convenios de Ginebra, que estipula la necesidad de proteger a los periodistas durante los conflictos armados, recordó.
Días antes, el Sindicato instó al mundo a asumir sus responsabilidades morales y jurídicas para proteger a los comunicadores en los territorios ocupados.
En un comunicado, el gremio llamó a la ONU y específicamente al Relator Especial sobre la Libertad de Opinión y de Expresión a intervenir y exigir cuentas a los dirigentes de ese país por sus crímenes contra el periodismo palestino.
El Maipo/PL



