A través de una alianza entre FIA, Innovaalimentos y los municipios locales, pequeños agricultores del Biobío y La Araucanía inician la transición desde la recolección silvestre hacia un modelo de producción sostenible y comercial.
El sur de Chile da un paso estratégico en la valorización de sus recursos naturales. Gracias al Programa de Adopción de Innovaciones de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), las comunas de Tirúa (Región del Biobío) y Cholchol (Región de La Araucanía) han comenzado la implementación de huertos de murtilla, transformando este fruto ancestral en una alternativa productiva real y de alto valor comercial.
La iniciativa, ejecutada por la empresa Innovaalimentos en conjunto con los programas PDTI de ambos municipios, busca cerrar la brecha entre el conocimiento tradicional y las exigencias del mercado moderno, fomentando la diversificación agrícola con pertinencia cultural.
Tirúa: Identidad costera y valor agregado
En la zona costera del Biobío, Tirúa ya cuenta con su primer módulo productivo. En una jornada que reunió a cerca de 30 actores —entre agricultores, técnicos y autoridades— se estableció un huerto demostrativo de 1.000 m².
Este es solo el inicio de un acompañamiento técnico de un año. Según explicó Jaime Ramírez Rosas, representante regional de FIA en Biobío, el objetivo es que la innovación responda a la realidad cultural de la zona: “La murtilla es un claro ejemplo de cómo un cultivo ancestral puede proyectarse con valor agregado hacia nuevos mercados”.
Por su parte, el alcalde José Linco Garrido destacó que este proyecto no solo rescata la identidad territorial, sino que abre nuevas puertas económicas para los agricultores locales, permitiéndoles competir con un producto de alta demanda por sus propiedades antioxidantes.
Cholchol: Innovación en el corazón de La Araucanía
En el valle central, específicamente en la comunidad Ramón Painemal, el proyecto ha tomado fuerza con el establecimiento de unidades demostrativas en los predios de siete productores locales. Aquí, la estrategia incluye parcelas de 1.000 m² donde conviven 300 plantas de murtilla con cultivos de quinua.
Marcos Rebolledo, representante de FIA en La Araucanía, subrayó la importancia de la ubicación estratégica de Cholchol:
“La murtilla representa una oportunidad concreta para diversificar la producción y proyectar un fruto de alto valor hacia mercados exigentes, aprovechando además la cercanía con el principal centro de consumo regional: Temuco”.
Claves del Proyecto
- Transferencia Tecnológica: Entrega de herramientas, plantas y capacitación técnica en manejo agronómico.
- Escalabilidad: El programa contempla un total de cuatro módulos productivos en la zona.
- Visión de Negocio: Además del cultivo, los agricultores recibirán talleres en marketing, comercialización y creación de valor agregado.
Este esfuerzo colaborativo promete transformar la murtilla —históricamente recolectada de forma silvestre— en un pilar de la economía familiar campesina, asegurando que la innovación llegue directamente al surco y al corazón de las comunidades indígenas y rurales del sur del país.
El Maipo




