La emblemática Araucaria araucana, especie clave de los ecosistemas del sur de Chile y declarada Monumento Natural, enfrenta un escenario complejo debido a los efectos del cambio climático. Investigadores de la Universidad de La Frontera advirtieron que el aumento de las temperaturas y la escasez de lluvias han alterado su ciclo reproductivo, adelantando la caída del piñón —su semilla— y afectando su capacidad de regeneración.
De acuerdo con los expertos, este año la temporada de recolección comenzó en enero, cuando históricamente se iniciaba en marzo. Este cambio responde al estrés hídrico que experimentan los árboles, lo que acelera la maduración de las semillas. Sin embargo, este proceso tiene consecuencias: los piñones son más pequeños, livianos y con menor valor energético, lo que reduce sus probabilidades de germinar.
“Los promedios de temperatura han aumentado y eso hace que la generación de las semillas se produzca antes de lo habitual”, explicó Rubén Carrillo, académico que ha estudiado esta especie por décadas. Según detalló, el fenómeno se presenta con mayor intensidad en la cordillera de los Andes, mientras que en sectores como Nahuelbuta el impacto ha sido más moderado por la influencia oceánica.
La situación es especialmente delicada considerando que la araucaria tiene un ciclo de vida lento: puede tardar entre 25 y 40 años en alcanzar la madurez reproductiva, y sus semillas requieren cerca de dos años para desarrollarse completamente. En condiciones normales, solo una fracción logra germinar, porcentaje que hoy podría disminuir aún más.
A este escenario se suma la presión humana. La recolección intensiva de piñones, especialmente con fines comerciales, reduce la diversidad genética necesaria para que la especie se adapte a los cambios ambientales. Frente a ello, los investigadores advierten sobre la urgencia de establecer regulaciones que limiten su extracción masiva.
“Ya es hora de que la autoridad ambiental piense en un marco regulatorio que impida la comercialización de grandes volúmenes de la semilla, único órgano de regeneración natural de Araucaria araucana”, concluyó Carrillo, enfatizando la necesidad de proteger una especie que forma parte del patrimonio natural del país.
El Maipo




