Los equipos de emergencia continúan enfrentando una compleja situación en el centro-sur del país, donde permanecen activos 30 incendios forestales que han provocado una de las emergencias más graves de los últimos años. De acuerdo con el balance oficial, el avance del fuego ha dejado hasta ahora 20 personas fallecidas y más de 700 viviendas destruidas.
Las regiones del Biobío, Ñuble y La Araucanía concentran los mayores daños, con siniestros que ya han consumido cerca de 40 mil hectáreas de bosques, matorrales y zonas rurales, afectando tanto a comunidades urbanas como a sectores agrícolas.
Según las cifras entregadas por las autoridades, el fuego ha destruido 764 viviendas, de las cuales 608 se ubican en la Región del Biobío y 153 en Ñuble. A ello se suma la afectación de infraestructura crítica, con daños en siete establecimientos educacionales y cuatro jardines infantiles, lo que ha obligado a suspender actividades y reforzar medidas de apoyo para las familias damnificadas.
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, confirmó que la cifra de personas fallecidas se mantiene en 20, aunque precisó que equipos del Servicio Médico Legal continúan desplegados en las zonas más afectadas, evaluando sectores donde podrían encontrarse nuevas víctimas, dada la magnitud de la emergencia.
En el combate contra los incendios trabajan de manera coordinada brigadas de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), bomberos, personal de empresas forestales, Carabineros, la Policía de Investigaciones y efectivos de las Fuerzas Armadas. El operativo cuenta además con el apoyo aéreo de 90 aeronaves, entre aviones y helicópteros, destinados a labores de descarga, reconocimiento y apoyo logístico.
Las autoridades han reiterado el llamado a la población a respetar las órdenes de evacuación, evitar conductas de riesgo y mantenerse informada a través de los canales oficiales, mientras continúan las labores para controlar los focos activos y evitar nuevos rebrotes en zonas ya afectadas.
Las labores de combate y contención continuarán durante las próximas horas, en un escenario que sigue siendo complejo debido a las condiciones climáticas y la extensión de las zonas afectadas. Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de los focos activos y reiteraron el llamado a la prevención y a la colaboración ciudadana, mientras se evalúan los daños y se avanza en la atención de las personas damnificadas.
El Maipo/PL



