El Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático aprobó este viernes la creación de seis nuevas áreas protegidas en la Región de Antofagasta, iniciativa que permitirá resguardar más de 184 mil hectáreas de ecosistemas altoandinos.
La medida forma parte de la implementación de la Estrategia Nacional del Litio y permitirá avanzar en la conformación de la Red de Salares Protegidos, iniciativa que busca compatibilizar el desarrollo productivo con la conservación ambiental. Con la incorporación de estos territorios, se protegerán 11 ecosistemas salinos en la región, los que se suman a los 10 salares y lagunas altoandinas resguardados en la Región de Atacama en noviembre de 2025.
La ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, destacó el alcance de esta decisión y subrayó que la política demuestra que el crecimiento económico puede avanzar de la mano con la protección de la naturaleza. “Esta es una demostración de que el desarrollo sostenible sí es posible. No existe una contradicción entre el cuidado del medioambiente y el crecimiento económico, sino que van de la mano y lo estamos demostrando con este avance. La Red de Salares Protegidos compatibiliza estrategias de desarrollo con el cuidado de una riqueza natural única en el mundo”, afirmó.
Nuevos parques nacionales
La propuesta aprobada contempla la creación de seis parques nacionales en distintos sectores de la región:
- Parque Nacional Salar de Carcote
- Parque Nacional Loyoques–Quisquiro
- Parque Nacional Laguna Colache
- Parque Nacional Pili
- Parque Nacional Lessi Nisaya Hui’iantur Ckutckuntur
- Parque Nacional Laguna Azufrera
En conjunto, estas áreas abarcan más de 184 mil hectáreas, lo que permitirá fortalecer la presencia de ecosistemas altoandinos dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, además de contribuir a la conservación de humedales y salares que cumplen funciones clave en la regulación del agua, la biodiversidad y la adaptación al cambio climático.
Biodiversidad única del altiplano
Los salares y lagunas altoandinas albergan especies altamente adaptadas a condiciones extremas de altura, intensa radiación solar y escasez de agua. Entre la fauna que habita estos ecosistemas destacan flamencos andinos, flamencos chilenos y flamencos de James, además de vicuñas, zorros andinos y diversas aves migratorias que utilizan estos humedales como zonas de alimentación y reproducción.
En cuanto a la vegetación, predominan especies propias del altiplano como tolas, llaretas y vegas altoandinas, además de comunidades microbianas únicas que se desarrollan en ambientes salinos.
La elaboración de la propuesta se sustentó en un convenio de colaboración científica entre el Ministerio del Medio Ambiente y la Universidad de Antofagasta, además del trabajo coordinado con organismos públicos como CONAF, el Ministerio de Bienes Nacionales y otras instituciones vinculadas a la Estrategia Nacional del Litio.
Con esta decisión, el Gobierno avanza en la implementación de la Red de Salares Protegidos, una iniciativa orientada a resguardar ecosistemas clave del norte del país y fortalecer la protección de humedales altoandinos de relevancia global.
El Maipo




